OBSERVADOR | Breve: Mohamed Mayara denuncia en Suiza el “saqueo sistemático” de los recursos naturales saharauis

Mohamed Mayara denunció en Basilea el saqueo de recursos saharauis y la situación laboral de los jóvenes en los territorios ocupados.

El periodista y activista saharaui Mohamed Mayara participó esta semana en una conferencia celebrada en Basilea, Suiza, donde denunció el “saqueo sistemático” de los recursos naturales del Sáhara Occidental y alertó sobre el deterioro de las condiciones sociales y laborales de la población saharaui en los territorios ocupados.

Durante el encuentro, organizado en la sede de un sindicato de trabajadores, Mayara abordó el papel de varios países occidentales y de empresas internacionales en actividades económicas vinculadas a recursos naturales saharauis, señalando que muchas de esas operaciones continúan desarrollándose pese a las resoluciones internacionales y a las decisiones de tribunales europeos sobre el estatus jurídico separado del territorio.

El coordinador general de Equipe Media también puso el foco sobre la situación de los trabajadores y jóvenes saharauis en las zonas ocupadas, denunciando prácticas de exclusión laboral y discriminación que afectan especialmente a titulados y graduados saharauis.

La conferencia se celebró un día después de otra actividad de sensibilización en la que se proyectó el documental saharaui Dhakara: la memoria que no se rinde, dentro de varias iniciativas organizadas con motivo del Día Internacional de los Trabajadores y centradas en la relación entre derechos laborales, libertad y autodeterminación.

👉 Fuente: Sahara Press Service

OBSERVADOR | Breve: Las previsiones astronómicas sitúan el 27 de mayo como fecha probable del inicio del Aíd al-Adha

Las previsiones astronómicas sitúan el 27 de mayo como fecha probable del inicio del Aíd al-Adha en el mundo musulmán y los campamentos saharauis.

El Centro Internacional de Astronomía ha señalado el miércoles 27 de mayo de 2026 como fecha probable del inicio del Aíd al-Adha en la mayor parte del mundo musulmán, incluidos previsiblemente los campamentos de refugiados saharauis y las comunidades saharauis repartidas entre el exilio, la diáspora y los territorios ocupados del Sáhara Occidental.

Según el informe astronómico difundido este jueves, la observación del creciente lunar del mes de Dhu al-Hijja será posible el domingo 17 de mayo desde amplias zonas del norte de África y de Oriente Próximo. Si las observaciones visuales confirman las previsiones, el lunes 18 de mayo correspondería al primer día del mes y el miércoles 27 marcaría el inicio del Aíd al-Adha.

El informe indica además que las condiciones de visibilidad del creciente serán favorables en varias ciudades del norte de África, entre ellas Argel, Rabat, El Cairo, Amán o Jerusalén, donde el creciente lunar podría observarse a simple vista sin grandes dificultades.

La Fiesta del Cordero sigue siendo una de las celebraciones religiosas y familiares más importantes también para la sociedad saharaui. En los campamentos de refugiados, estas fechas suelen vivirse con un fuerte componente comunitario y simbólico, especialmente en un contexto marcado por décadas de exilio, separación familiar y dificultades económicas.

Como ocurre cada año, muchas familias saharauis intentarán mantener durante esos días tradiciones ligadas al encuentro familiar, la solidaridad y el reparto de alimentos, pese a las limitaciones materiales y a la dependencia creciente de la ayuda humanitaria internacional en los campamentos.

👉 Fuente: Centro Internacional de Astronomía

OBSERVADOR | Breve: un activista saharaui denuncia amenazas y trato degradante tras regresar de Tinduf

El activista saharaui Bojmaa Benmoussa denuncia amenazas e interrogatorios tras regresar de los campamentos de Tinduf.

El activista saharaui Bojmaa Benmoussa denunció haber sido retenido durante cinco horas por agentes marroquíes en el paso de Guerguerat tras regresar de los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, donde participó en las actividades del 50 aniversario de la República Árabe Saharaui Democrática y en el festival FiSahara.

Según su testimonio, publicado por varios medios españoles, fue sometido a interrogatorios, amenazas e insultos por parte de agentes marroquíes, que además le requisaron temporalmente su teléfono, ordenador, agenda personal, objetos con la bandera saharaui y su documento de identidad saharaui, que todavía no le habría sido devuelto.

Benmoussa asegura que durante el interrogatorio fue presionado especialmente por su participación en actividades celebradas en Tinduf y por sus contactos con periodistas internacionales. También denunció amenazas relacionadas con su familia y comentarios de tono humillante sobre la ocupación marroquí del Sáhara Occidental.

El colectivo CODESA calificó lo sucedido como una forma de “detención arbitraria y acoso político” y pidió a Naciones Unidas que intervenga para frenar el hostigamiento contra activistas saharauis en los territorios ocupados.

👉 FUENTES:
El Independiente / Contramutis

OBSERVADOR | Breve: el debate sobre democracia y Polisario vuelve a reabrir la cuestión central del Sáhara Occidental

Una carta publicada en Diario de Noticias y su respuesta vuelven a situar el debate sobre democracia y autodeterminación en el centro de la cuestión saharaui.

Una carta publicada en el Diario de Noticias de Navarra bajo el título “Democracia y Polisario” ha reabierto el debate sobre la naturaleza política de la República Árabe Saharaui Democrática y el papel histórico del Frente Polisario como movimiento de liberación nacional y estructura política saharaui desde 1973.

La respuesta difundida posteriormente por Carlos C. García recuerda que el Polisario no surgió como un partido convencional dentro de un Estado plenamente soberano y estabilizado, sino en el contexto de un proceso de descolonización inacabado y de una ocupación militar que continúa pendiente de resolución en Naciones Unidas. El texto subraya además que muchos movimientos de liberación reconocidos internacionalmente atravesaron etapas similares antes de procesos posteriores de institucionalización política.

La réplica insiste también en que el pueblo saharaui lleva medio siglo dividido entre exilio, ocupación y guerra sin haber podido ejercer todavía el derecho básico reconocido por la ONU: votar libremente sobre su futuro mediante un referéndum de autodeterminación. “La verdadera anomalía”, señala el texto, “es que cincuenta años después todavía no se haya permitido a los saharauis decidir sobre su propio país”.

Fuente: Facebook de Carlos Cristóbal

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (14 de mayo de 2026)

Civiles, presos y minas vuelven a recordar que el conflicto del Sáhara Occidental sigue muy lejos de haber desaparecido.

El conflicto que algunos querían reducir a la diplomacia vuelve a llenarse de nombres y rostros

Durante mucho tiempo, muchos actores internacionales intentaron presentar el conflicto del Sáhara Occidental como un problema diplomático congelado, limitado a negociaciones, comunicados oficiales y equilibrios regionales. Pero la realidad vuelve constantemente a desmontar esa imagen cómoda.

Las últimas jornadas han devuelto al centro del debate algo que nunca desapareció sobre el terreno: los civiles saharauis. Las minas alrededor del muro marroquí siguen matando. Los presos políticos continúan denunciando aislamiento y malos tratos. Los activistas son perseguidos. Y generaciones enteras nacidas después del alto el fuego siguen creciendo entre el exilio, la ocupación y la espera.

Incluso las propias palabras que van apareciendo estos días —tortura psicológica, desapariciones, drones, minas, autodeterminación, derecho internacional humanitario— muestran hasta qué punto el conflicto sigue vivo mucho más allá de los despachos diplomáticos.

Mientras algunos gobiernos occidentales intentan reducir la cuestión saharaui a estabilidad regional, inversiones o alianzas estratégicas, la realidad reaparece una y otra vez recordando algo mucho más incómodo: detrás del conflicto siguen existiendo personas concretas, vidas suspendidas y una descolonización pendiente que el tiempo no ha conseguido borrar.

Y quizá esa sea precisamente la cuestión más importante de este momento. Que cada vez resulta más difícil hablar del Sáhara Occidental ignorando a los propios saharauis.

— Carlos C. García

LEER TAMBIÉN: Noticias del Sáhara Occidental hoy (14 de mayo de 2026): presos, civiles y memoria histórica vuelven al centro del conflicto

OBSERVADOR | Breve: la Comisión Africana de Derechos Humanos reafirma el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación

La Comisión Africana de Derechos Humanos reafirma en Banjul el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

La Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos reafirmó este miércoles en Banjul el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación durante su 87ª sesión ordinaria, subrayando el peso creciente que la cuestión del Sáhara Occidental mantiene dentro de los organismos africanos de derechos humanos.

Durante los debates paralelos celebrados en el foro de ONG previo a la sesión oficial, representantes saharauis y organizaciones solidarias denunciaron el aumento de la preocupación en distintos espacios africanos por las violaciones de derechos humanos en las zonas ocupadas y por las restricciones que afectan a activistas y defensores saharauis.

El presidente de AFAPREDESA, Abdeslam Omar, recordó que la cuestión saharaui sigue ligada directamente a los procesos de descolonización pendientes en África, mientras que la representante de Euskal Fondoa, Itsaso Andueza, afirmó que África continúa siendo “el espacio natural” donde el pueblo saharaui mantiene reconocimiento político y jurídico a través de la Unión Africana.

👉 FUENTE:
Sahara Press Service

LA LECTURA DEL OBSERVADOR | Nacieron después del alto el fuego… y hoy siguen viviendo el mismo conflicto

Generaciones saharauis nacieron después del alto el fuego de 1991 y siguen creciendo alrededor del mismo conflicto sin resolver.

Hay jóvenes saharauis que nacieron años después del alto el fuego de 1991 y que, sin embargo, han crecido escuchando exactamente las mismas palabras que escucharon sus padres: referéndum, espera, Naciones Unidas, negociaciones, promesas, bloqueo. Para toda una generación, el conflicto del Sáhara Occidental no es un episodio del pasado, sino una realidad que siempre ha estado ahí.

Muchos de ellos crecieron en los campamentos de refugiados, otros bajo ocupación marroquí y otros lejos de su tierra, en la diáspora. Han aprendido desde pequeños nombres como Gdeim Izik, Smara, Tinduf o MINURSO con una normalidad que en cualquier otro lugar del mundo resultaría difícil de imaginar. Y aun así, han seguido estudiando, creando, escribiendo, cantando o intentando construir un futuro en medio de una espera que ya dura más de medio siglo.

La imagen de la infancia saharaui ha aparecido muchas veces asociada únicamente a la ayuda humanitaria o al exilio. Pero existe también otra realidad menos visible: la de generaciones enteras que han crecido entre memoria, resistencia cotidiana y una extraña sensación de tiempo detenido.

Quizá una de las mayores paradojas del conflicto saharaui sea precisamente esa: mientras el mundo cambia constantemente, miles de jóvenes saharauis siguen creciendo alrededor de un proceso de descolonización que Naciones Unidas todavía considera pendiente desde hace décadas.

Y, sin embargo, pese al cansancio, el silencio y las promesas incumplidas, la cuestión saharaui sigue pasando de generación en generación. Como una memoria compartida. Como una identidad. Como una historia que todavía espera una solución.

EL OBSERVADOR SAHARAUI

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (13 de mayo de 2026)

Carlos C. García analiza cómo el conflicto saharaui vuelve a reaparecer entre debates sobre derechos humanos, África y diplomacia internacional.

El Sáhara Occidental vuelve a aparecer allí donde algunos preferían no verlo

Hay conflictos que desaparecen de los titulares durante meses y, sin embargo, siguen vivos debajo de la superficie. El Sáhara Occidental es probablemente uno de los ejemplos más claros. Durante años, muchas cancillerías occidentales han intentado reducir la cuestión saharaui a un problema congelado, administrable y cada vez menos visible. Pero la actualidad de las últimas semanas vuelve a demostrar algo distinto: el conflicto sigue ahí, reapareciendo constantemente allí donde algunos preferirían no tener que mirarlo demasiado.

La carta enviada por Brahim Ghali a Naciones Unidas, el debate abierto en España sobre los ataques contra civiles saharauis, las denuncias sobre minas y drones o incluso la presencia diplomática saharaui en Uganda forman parte de una misma realidad política. El conflicto ya no gira únicamente alrededor del viejo lenguaje diplomático de las resoluciones de la ONU. Empieza a reaparecer también en debates sobre derechos humanos, seguridad regional, África, geopolítica y responsabilidad internacional.

Resulta significativo además que muchas de las cuestiones más incómodas vuelvan a estar relacionadas con los civiles saharauis. Durante años, gran parte del relato internacional sobre el conflicto evitó entrar en ese terreno. Sin embargo, las denuncias sobre víctimas civiles, presos, minas o ataques con drones empiezan poco a poco a romper parte de ese silencio. Y eso explica también cierta incomodidad creciente en algunos discursos oficiales.

Mientras tanto, el espacio africano continúa recordando algo que a menudo se olvida en Europa: que la cuestión saharaui sigue siendo para muchos países africanos un asunto ligado directamente a la descolonización y a la autodeterminación. La presencia de la República Saharaui en actos y foros continentales sigue reflejando esa dimensión política africana que Marruecos nunca ha conseguido eliminar completamente.

Quizá por eso el Sáhara Occidental vuelve a incomodar en 2026. No porque el conflicto haya cambiado radicalmente de un día para otro, sino porque vuelve a conectar con preguntas que siguen sin respuesta: qué ocurre cuando un proceso de descolonización permanece bloqueado durante medio siglo, cuánto tiempo puede mantenerse un conflicto bajo mínimos y hasta qué punto el silencio internacional puede seguir sustituyendo indefinidamente a una solución política real.

— Carlos C. García

OBSERVADOR | Breve: Brahim Ghali participa en Uganda en la investidura de Museveni y mantiene contactos diplomáticos africanos

Brahim Ghali participa en Uganda en la investidura de Museveni y mantiene contactos diplomáticos con delegaciones africanas.

El Brahim Ghali participó este martes en Kampala en la ceremonia oficial de investidura del presidente ugandés Yoweri Museveni, en un acto al que asistieron varios jefes de Estado africanos y delegaciones internacionales.

Según informó Sahara Press Service, el dirigente saharaui mantuvo además diversas reuniones y consultas paralelas con representantes y delegaciones participantes para abordar cuestiones de interés común y reforzar la cooperación y coordinación dentro del espacio africano.

La presencia de la delegación saharaui en Uganda vuelve a reflejar el peso diplomático que la cuestión del Sáhara Occidental sigue conservando dentro de la Unión Africana, en un contexto regional marcado por nuevas tensiones internacionales alrededor del conflicto y por el debate creciente sobre la estabilidad y la integración africana.

👉 FUENTE:
Sahara Press Service

OBSERVADOR | Breve: una red italiana de solidaridad saharaui denuncia el “silencio internacional” sobre la guerra y los derechos humanos en el Sáhara Occidental

Una organización italiana denuncia el silencio internacional sobre la guerra y las violaciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental.

La Red Saharaui – Solidaridad Italiana expresó este lunes su “profunda consternación” ante el silencio internacional sobre la evolución del conflicto del Sáhara Occidental y criticó la falta de respuesta efectiva de Naciones Unidas tras la ruptura del alto el fuego en noviembre de 2020.

En un comunicado difundido desde Roma y recogido por Sahara Press Service, la organización italiana denuncia que numerosos actos de violencia y ataques contra civiles saharauis continúan produciéndose bajo “un preocupante manto de silencio”. El texto cita además datos de la Oficina Saharaui de Acción contra las Minas (SMACO), según los cuales entre 2021 y 2023 se registraron decenas de ataques con drones marroquíes contra civiles en las zonas liberadas.

La Red Saharaui – Solidaridad Italiana reclama igualmente mecanismos permanentes e independientes de supervisión de derechos humanos en el territorio y recuerda que las víctimas saharauis han permanecido “prácticamente invisibles” para buena parte de la agenda internacional durante décadas.

👉 FUENTE:
Sahara Press Service