Fuentes del PP europeo y del sector agrario consideran que los acontecimientos de Ceuta podrían influir en la futura ratificación del acuerdo comercial que extiende las preferencias arancelarias a productos del Sáhara Occidental.
La crisis provocada por los acontecimientos de Ceuta podría tener consecuencias en el Parlamento Europeo sobre el futuro del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Marruecos que incluye productos agrícolas procedentes del Sáhara Occidental. Según informa El Debate, fuentes del Partido Popular en Bruselas y de la organización agraria Asaja consideran que lo ocurrido en la ciudad española puede modificar las posiciones de algunos eurodiputados ante una ratificación que sigue pendiente y para la que todavía no existe fecha.
El acuerdo revisado, aplicado provisionalmente desde el 3 de octubre de 2025, fue negociado después de las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del 4 de octubre de 2024, que establecieron que el territorio del Sáhara Occidental es distinto y separado de Marruecos y que los acuerdos que le afectan deben respetar el derecho de autodeterminación y el consentimiento del pueblo saharaui. La modificación comercial permitió mantener las preferencias arancelarias para productos agrícolas del territorio mientras continúa el procedimiento europeo.
El antecedente parlamentario más significativo se produjo el 26 de noviembre de 2025, cuando una propuesta para rechazar las nuevas reglas de etiquetado de los productos agrícolas del Sáhara Occidental obtuvo 359 votos favorables, uno menos de los 360 necesarios. Aquella votación puso de manifiesto las divisiones existentes en la Eurocámara sobre una regulación que permite identificar los productos mediante denominaciones regionales, cuestionadas por quienes consideran que no reflejan adecuadamente su origen saharaui.
Según las fuentes citadas por El Debate, la crisis de Ceuta podría llevar a eurodiputados de distintos países y grupos políticos a reconsiderar su posición sobre las relaciones comerciales con Marruecos. La eventual ratificación del acuerdo continúa sin fecha y no existe todavía una decisión parlamentaria sobre su futuro. El debate vuelve así a situar en primer plano la relación entre la política comercial europea, el respeto a la integridad territorial de los Estados miembros y las obligaciones jurídicas de la UE respecto al Sáhara Occidental.
