La exministra de Asuntos Exteriores Arancha González Laya ha cuestionado la política seguida por España hacia Marruecos y ha sostenido que «la política de apaciguamiento no ha funcionado», al referirse expresamente al Sáhara Occidental y a la relación bilateral con Rabat.
En una entrevista publicada este 24 de octubre por El Mundo, González Laya defiende que las relaciones con Marruecos deben combinar cooperación y disuasión. «Tenemos que mostrar a Marruecos que agredir a España no le beneficia, sino que tiene un coste», afirma, al tiempo que recuerda las pretensiones marroquíes sobre territorios españoles y califica lo ocurrido este verano en Ceuta como un ataque híbrido que utilizó la inmigración como instrumento de presión.
González Laya conoce de primera mano las tensiones con Rabat. Fue ministra de Exteriores durante la crisis diplomática de 2021, desencadenada después de que España autorizara la entrada del presidente saharaui, Brahim Ghali, para recibir atención médica. La posterior llegada masiva de personas a Ceuta abrió una de las mayores crisis bilaterales entre España y Marruecos de los últimos años, y González Laya abandonó el Gobierno pocas semanas después.
Sus declaraciones llegan ahora después de los episodios registrados este verano en Ceuta y en un momento en que vuelven a surgir dudas sobre la capacidad de la actual política española hacia Marruecos para evitar nuevos episodios de presión. La exministra rechaza reducir lo ocurrido a una simple crisis migratoria y defiende que España debe establecer líneas rojas claras en su relación con Rabat.
Preguntada específicamente por el Sáhara Occidental y por la política española posterior al giro de 2022, la exministra sostiene que la cuestión solo podrá resolverse mediante un acuerdo entre las partes. También señala el peso de Estados Unidos en el expediente y la importancia regional de Argelia en cualquier escenario de solución.
La referencia al Sáhara Occidental resulta especialmente significativa en un momento en que el Consejo de Seguridad debate el futuro de la MINURSO y el marco político del proceso de paz. La propuesta estadounidense que se discute estos días pretende situar la autonomía bajo soberanía marroquí como base de las negociaciones, una orientación que el Frente POLISARIO ha rechazado por considerar que predetermina el resultado del proceso.
Fuente: El Mundo, 24 de octubre de 2026.

