Festiclown Sahara 2026 arranca en Smara con más de 22 compañías internacionales

El Festiclown Sahara 2026 se desarrolla en Smara, con la participación de 22 compañías internacionales. Organizado por Pallasos en Rebeldía, el evento combina espectáculos y actividades solidarias, destacando el valor de la cultura en apoyo al pueblo saharaui.

El Festiclown Sahara 2026 ha comenzado en Smara, en los campamentos de refugiados saharauis, con la participación de más de 22 compañías internacionales de teatro, circo y artes escénicas. La iniciativa está organizada por Pallasos en Rebeldía y combina espectáculos, convivencia con las familias saharauis y actividades de solidaridad.

La inauguración contó con la presencia de la gobernadora de Smara, Azza Babih, y del director del festival, Iván Prado. Ambos destacaron el valor de la cultura como espacio de encuentro y apoyo al pueblo saharaui, mientras Prado subrayó que el objetivo es acompañar a quienes siguen reclamando libertad y autodeterminación.

La jornada incluyó música tradicional saharaui, magia, circo y actuaciones con participación del público. La organización presenta el festival como una experiencia cultural y política que pretende romper distancias, generar vínculos y reivindicar desde el arte los derechos del pueblo saharaui.

El Festiclown continuará durante los próximos días con nuevas actuaciones y actividades en los campamentos.

Fuente: Pallasos en Rebeldía

La enseñanza secundaria saharaui se consolida en los campamentos tras décadas de estudios en el extranjero

La enseñanza secundaria saharaui ha evolucionado para ofrecer un ciclo completo en campamentos, reduciendo la dependencia externa y facilitando la educación local. La mayoría del alumnado actual son niñas, y el nuevo curso comenzó con un alto porcentaje de estudiantes y docentes.

La enseñanza secundaria saharaui ha pasado de depender durante décadas del envío de estudiantes a otros países a disponer de un ciclo completo en las wilayas de los campamentos de refugiados. Así lo ha explicado Mahmud Beljeir Ahmed, director de la Secundaria Básica Abda Mohamed de Smara, durante el comienzo del curso 2026-2027.

Según el responsable educativo, durante años numerosos jóvenes saharauis tuvieron que continuar su formación secundaria en países como Argelia, Libia o Cuba. El coste que suponía para las familias y la necesidad de garantizar la continuidad educativa de las niñas impulsaron la creación de centros en los propios campamentos. La experiencia comenzó en Smara con la Secundaria 17 de Junio y, a partir de 2008, el modelo se extendió hasta completar esta etapa educativa en cada wilaya. Actualmente, según el director, las alumnas constituyen la mayoría del alumnado de secundaria.

Beljeir Ahmed destaca también que estudiar esta etapa junto a las familias permite a los jóvenes reforzar sus referencias culturales antes de continuar eventualmente su formación superior en el extranjero. El programa educativo incluye árabe, español, francés e inglés, con distintas funciones vinculadas a la historia saharaui, la cooperación, los estudios superiores y las nuevas tecnologías.

La Secundaria Abda Mohamed inició el nuevo curso con la incorporación del 85 % del alumnado y del 73 % del personal docente y de servicio. El centro cerró el curso anterior con un 81 % de aprobados, pese a las dificultades relacionadas con los recursos, el material didáctico y las infraestructuras.

Fuente: Sahara Press Service

Maestra saharaui: «La educación va antes que la enseñanza»

La maestra saharaui Leila Mohamed Lamín enfatiza la importancia de la formación en valores en su labor docente. Destaca que la educación y la moral deben primar sobre la enseñanza, esperando un año escolar exitoso para sus alumnos.

La maestra saharaui Leila Mohamed Lamín, docente de Primer Ciclo de Primaria en la Escuela Bal-la Ahmed Zein de la wilaya de Smara, ha situado la formación en valores como una de las principales responsabilidades del profesorado saharaui durante el inicio del curso escolar 2026-2027.

En declaraciones a Sahara Press Services, la docente destacó el papel de los maestros en la formación de las nuevas generaciones y su responsabilidad con la sociedad saharaui. «La maestra tiene un papel fundamental, porque en primer lugar sirve a la causa nacional», afirmó, antes de señalar el compromiso que supone acompañar la educación y el aprendizaje de sus alumnos.

Leila Mohamed Lamín, que imparte las diferentes materias correspondientes a su nivel de Primaria, resumió su manera de entender la escuela con una frase: «Lo primero son los valores y la moral, antes que la enseñanza. La educación va antes que la enseñanza». Para la docente, el aprendizaje debe avanzar progresivamente hasta conseguir alumnos con una formación cada vez más completa.

La maestra expresó finalmente su deseo de que el nuevo curso esté marcado por el éxito y la excelencia tanto para sus alumnos como para sus compañeras. Su testimonio forma parte de las historias recogidas por SPS durante el comienzo del curso en las escuelas de los campamentos de refugiados saharauis.

Fuente: Sahara Press Service

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Isa Said Siny, el joven saharaui que estudia Medicina en Cuba para ayudar a su pueblo

Isa Said Siny, un joven saharaui de los campamentos de Tinduf, estudia Medicina en Cuba gracias a programas de cooperación entre Cuba y la República Árabe Saharaui Democrática. Admira la solidaridad cubana y busca regresar a ayudar a su pueblo tras especializarse en Pediatría o Medicina General Integral.

Isa Said Siny, joven saharaui procedente de los campamentos de refugiados de Tinduf, concretamente de la wilaya de Smara, cursa el primer año de Medicina en la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana, en Cuba. Su historia refleja la continuidad de los programas de cooperación y solidaridad entre Cuba y la República Árabe Saharaui Democrática.

Según recoge la periodista Nuria Barbosa, el estudiante saharaui decidió formarse en Cuba por el reconocimiento internacional de su educación médica y por la tradición solidaria de la isla con jóvenes de distintos países, entre ellos miles de saharauis que han pasado por sus centros educativos. “Siempre admiré los valores de solidaridad y humanidad que caracterizan al pueblo cubano”, señala Isa Said Siny.

El joven reconoce que la adaptación no fue sencilla. Estar lejos de su familia, asumir nuevas costumbres y convivir en una beca con estudiantes de muchos países han sido parte de una experiencia que, según explica, le ha ayudado a ser más independiente, responsable y agradecido. Entre sus momentos más felices destaca haber aprobado sus primeros exámenes, al sentir que avanzaba hacia su sueño de convertirse en médico.

Isa Said Siny quiere terminar la carrera con buenos resultados y especializarse en Pediatría o Medicina General Integral. Su objetivo es regresar con una formación útil para ayudar a las personas más necesitadas y aportar sus conocimientos al desarrollo de la salud de su pueblo.

Fuente: Nuria Barbosa, “La ayuda a su pueblo, es el sueño de un joven saharaui”, publicado el 2 de julio de 2026.

OBSERVADOR | Breve: la muerte de dos civiles saharauis por minas reabre el debate sobre el doble rasero internacional en el Sáhara Occidental

La muerte de dos civiles saharauis por minas vuelve a plantear el debate sobre el diferente tratamiento internacional de las víctimas del conflicto.

CODESA ha denunciado la muerte de dos civiles saharauis —el joven Drou Benabou, de unos 20 años, y la niña Sakina Benabou, de aproximadamente 4 años— tras la explosión de una mina terrestre o resto explosivo de guerra en la zona de Klouariyat, cerca de la ciudad de Zag, el pasado 9 de mayo.

La organización saharaui recuerda que el Sáhara Occidental sigue siendo una de las regiones más contaminadas por minas del mundo debido al muro militar construido por Marruecos en los años ochenta, rodeado por millones de minas antipersona y antivehículo a lo largo de más de 2.700 kilómetros.

La muerte de civiles saharauis por minas vuelve además a poner sobre la mesa una contradicción cada vez más visible alrededor del conflicto. Mientras varios gobiernos occidentales condenaron rápidamente los recientes proyectiles caídos sobre Smara pese a no causar víctimas civiles, las muertes de saharauis provocadas por minas y restos explosivos continúan recibiendo una atención internacional mucho menor. Para muchas organizaciones saharauis de derechos humanos, ese contraste alimenta una creciente sensación de doble rasero alrededor del conflicto del Sáhara Occidental.

👉 FUENTE:
CODESA

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (10 de mayo de 2026)

El aniversario del Frente Polisario llega marcado por la creciente presión internacional para redefinir el conflicto del Sáhara Occidental desde parámetros geopolíticos y de seguridad.

El Frente Polisario y el nuevo intento de cerrar el conflicto saharaui desde fuera

Hay aniversarios que funcionan simplemente como conmemoraciones históricas. Y hay otros que llegan cargados de presente. El 10 de mayo de 2026 pertenece claramente a esta segunda categoría.

Más de medio siglo después del nacimiento del Frente Polisario, el conflicto del Sáhara Occidental atraviesa probablemente uno de los momentos políticos más delicados de las últimas décadas. No porque el pueblo saharaui haya desaparecido del tablero internacional, sino precisamente porque sigue ahí cuando muchos pensaban que el tiempo, el desgaste y la geopolítica terminarían borrándolo.

Eso es lo que explica buena parte de lo que estamos viendo estas semanas.

Las declaraciones de Estados Unidos, el endurecimiento del lenguaje diplomático occidental tras Smara, AFRICAN LION en Dajla, la presión creciente alrededor de la autonomía marroquí y la utilización cada vez más abierta de términos como “terrorismo” no son episodios aislados. Forman parte de un mismo movimiento político que empieza a resultar cada vez más visible: el intento de transformar una ocupación nunca reconocida internacionalmente en una normalidad diplomática aceptable.

Y precisamente ahí aparece el problema que muchas capitales occidentales parecen incapaces de resolver.

Porque el Sáhara Occidental no es simplemente un asunto de estabilidad regional ni una pieza más dentro de los nuevos equilibrios estratégicos del norte de África. Sigue siendo un territorio pendiente de descolonización reconocido como tal por Naciones Unidas. Y el Frente Polisario continúa existiendo porque la cuestión saharaui sigue sin resolverse más de cincuenta años después.

Ese es el dato político esencial que incomoda.

Por eso resulta tan significativo que, en pleno aniversario del Polisario, el debate internacional ya casi no gire alrededor del referéndum prometido durante décadas. La palabra “autodeterminación” sigue apareciendo formalmente en algunos discursos diplomáticos, pero el verdadero movimiento político se desplaza claramente hacia otro lugar: convertir la autonomía marroquí en la única salida admisible y presentar cualquier resistencia a ese escenario como un obstáculo para la estabilidad regional.

La lógica es transparente. Primero se vacía políticamente el conflicto. Después se transforma en una cuestión de seguridad. Finalmente se normaliza la ocupación como un hecho irreversible.

Lo que ocurre es que la historia raramente funciona de forma tan simple.

Porque si algo demuestra precisamente la existencia misma del Frente Polisario en 2026 es que ni la ocupación, ni el paso del tiempo, ni la presión internacional han conseguido eliminar la cuestión nacional saharaui. Al contrario. Cada intento de cerrar el conflicto desde fuera sin abordar realmente el derecho de autodeterminación vuelve a reabrir la misma contradicción política que lleva más de medio siglo atravesando el Sáhara Occidental.

Y probablemente ésa sea la gran realidad que explica este aniversario.

El Frente Polisario no llega a este 10 de mayo en su momento más cómodo. La presión internacional es real. El contexto geopolítico se ha endurecido claramente. Y las grandes potencias parecen cada vez más dispuestas a priorizar intereses estratégicos sobre legalidad internacional.

Pero precisamente por eso este aniversario tiene hoy tanta carga política.

Porque recuerda que el conflicto saharaui sigue existiendo. Que el pueblo saharaui continúa reclamando decidir su futuro. Y que medio siglo después todavía hay una pregunta que nadie ha conseguido borrar completamente del escenario internacional: quién tiene realmente derecho a decidir el destino del Sáhara Occidental.

Carlos C. García

La Lectura del Día: Smara y el nuevo lenguaje diplomático sobre el Sáhara Occidental – El Observador Saharaui

Smara refleja un cambio creciente en el lenguaje diplomático occidental sobre el Sáhara Occidental y la autodeterminación saharaui.

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (9 de mayo de 2026)

Durante años, gran parte de la diplomacia internacional mantuvo al menos formalmente una cierta prudencia verbal alrededor del conflicto del Sáhara Occidental. Incluso cuando el equilibrio político favorecía claramente a Marruecos, la mayoría de actores occidentales seguían hablando públicamente de autodeterminación, neutralidad negociadora y solución mutuamente aceptable.

Lo ocurrido estos últimos días alrededor de Smara parece indicar que esa etapa está cambiando.

Las declaraciones estadounidenses, las posiciones posteriores de Francia y de representantes europeos, así como la insistencia creciente en presentar la autonomía marroquí como “base” inevitable de cualquier solución, reflejan algo más profundo que una simple reacción diplomática a un episodio militar concreto.

Lo que empieza a emerger es un intento de redefinir políticamente el propio marco del conflicto.

Ya no se trata únicamente de gestionar el proceso de negociación impulsado por Naciones Unidas, sino de desplazar progresivamente el debate hacia una lógica donde el resultado parece empezar a darse por descontado de antemano.

Ahí reside precisamente el núcleo del problema.

Porque el principio de autodeterminación pierde sentido en el mismo momento en que las grandes potencias comienzan a presentar una única solución como horizonte obligatorio y prácticamente irreversible.

La paradoja es evidente: mientras Naciones Unidas sigue hablando oficialmente de “diálogo”, “negociaciones” y “solución mutuamente aceptable”, parte de la diplomacia occidental parece avanzar cada vez más hacia una lógica de hechos consumados.

Y precisamente por eso Smara ha terminado teniendo un impacto político mucho mayor del que probablemente algunos imaginaban.

👉 MÁS INFORMACIÓN:
Estados Unidos impulsa una ofensiva diplomática contra el Frente Polisario tras Smara

👉 MÁS INFORMACIÓN:
Texto íntegro del comunicado de la ONU sobre Smara

OBSERVADOR | Breve: Dimiter Tzantchev (UE) vincula Smara a la autonomía marroquí en un mensaje sobre el Sáhara Occidental

Dimiter Tzantchev relaciona los acontecimientos de Smara con la resolución 2797 y la autonomía marroquí sobre el Sáhara Occidental.

El representante de la Unión Europea, Dimiter Tzantchev, afirmó este jueves que “ahora no es el momento de la escalada, sino de la negociación”, tras los acontecimientos registrados cerca de Smara, y defendió la resolución 2797 del Consejo de Seguridad “tomando como base el plan marroquí de autonomía”.

El mensaje, difundido en redes sociales, refleja hasta qué punto parte de la diplomacia internacional está consolidando progresivamente un marco político que presenta la propuesta marroquí como punto de partida casi inevitable para cualquier solución futura del conflicto del Sáhara Occidental.

Sin embargo, la propia resolución 2797 reafirma también el principio de autodeterminación del pueblo saharaui y no reconoce la soberanía marroquí sobre el territorio. Naciones Unidas sigue considerando el Sáhara Occidental un territorio pendiente de descolonización conforme al derecho internacional.

En los últimos días, tanto Estados Unidos como distintos actores diplomáticos occidentales han intensificado las referencias a la autonomía marroquí tras AFRICAN LION, la visita estadounidense a Dajla y los acontecimientos registrados cerca de Smara, mientras el Frente Polisario denuncia crecientes intentos de imponer una solución predeterminada al conflicto.

OBSERVADOR | Breve: Lo que dijo exactamente la ONU sobre Smara… y lo que algunos titulares afirmaron después

El texto oficial de la ONU sobre Smara utiliza una formulación diplomática distinta a algunos titulares publicados posteriormente.

Las declaraciones difundidas por Naciones Unidas sobre los acontecimientos registrados cerca de Smara han generado interpretaciones muy distintas en varios medios internacionales.

Mientras algunos titulares afirmaron que “la ONU lamenta el ataque del Frente Polisario”, el texto oficial difundido por el portavoz del Secretario General utiliza en realidad una formulación diferente y bastante más precisa desde el punto de vista diplomático.

El comunicado señala que el enviado personal Staffan de Mistura “apoya y comparte las preocupaciones expresadas por la MINURSO” respecto al ataque del 5 de mayo cerca de Smara, y añade que “este es un momento para el diálogo y las negociaciones, no para la escalada militar”.

El texto de Naciones Unidas insiste además en “la urgente necesidad de regresar al alto el fuego y negociar una solución política duradera y mutuamente aceptable para este conflicto”, reafirmando implícitamente que el conflicto sigue abierto y militarmente activo desde la ruptura del alto el fuego en 2020.

👉 Texto completo y traducción:
Sáhara Occidental | NoTeOlvides 🇪🇭

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (8 de mayo de 2026)

AFRICAN LION, Smara y el momento en que el conflicto volvió al centro del tablero

Durante años, Marruecos ha intentado construir una idea muy concreta sobre el Sáhara Occidental: un territorio “estabilizado”, cada vez más integrado diplomática y económicamente y alejado de cualquier escenario real de conflicto. Esa narrativa ha contado además con silencios internacionales, apoyos políticos y una progresiva normalización mediática de la ocupación.

Pero lo ocurrido esta semana alrededor de AFRICAN LION, Smara y la reacción de Estados Unidos ha terminado alterando parcialmente esa imagen.

No porque el equilibrio político haya cambiado de forma radical. No porque la comunidad internacional haya decidido de repente aplicar el derecho internacional. Y tampoco porque las grandes potencias hayan abandonado sus cálculos estratégicos en el Magreb.

Lo que ha cambiado es otra cosa: el conflicto ha vuelto a hacerse visible.

Las imágenes de AFRICAN LION en Dajla, la presencia oficial estadounidense en territorio ocupado, los acontecimientos militares cerca de Smara, la reacción de Naciones Unidas y el comunicado del Frente Polisario han terminado mostrando algo que muchos actores internacionales llevaban años intentando difuminar: que la cuestión saharaui sigue abierta y que la guerra reactivada en 2020 continúa condicionando la realidad política del territorio.

La reacción estadounidense ha sido especialmente significativa. Washington ya no se limita a mantener una posición ambigua o calculadamente difusa. La misión estadounidense ante Naciones Unidas ha asumido abiertamente el lenguaje político marroquí sobre el conflicto y ha defendido públicamente la autonomía propuesta por Rabat como supuesto “camino hacia la paz”.

Eso explica también la dureza de la respuesta del Frente Polisario, que acusa directamente a Estados Unidos de perjudicar el proceso de paz y de contribuir al blanqueamiento internacional de la ocupación.

Pero existe además otra contradicción que ha quedado especialmente expuesta estos días.

Mientras algunos actores internacionales continúan hablando de “estabilidad”, las propias declaraciones de Naciones Unidas reclamando diálogo y regreso al alto el fuego terminan reconociendo implícitamente que el conflicto sigue militarmente activo. Smara ha devuelto de golpe al escenario internacional una realidad incómoda para muchos gobiernos: el Sáhara Occidental no es un conflicto congelado ni un asunto definitivamente cerrado.

En paralelo, el mundo saharaui continúa moviéndose también fuera del terreno estrictamente militar o diplomático. El Congreso Internacional de Cooperación celebrado en Sevilla, las iniciativas solidarias en distintos puntos del Estado español, el reconocimiento institucional otorgado por Colombia a la República Saharaui o las nuevas denuncias sobre presos políticos y refugiados muestran otra dimensión muchas veces ignorada: la persistencia política y social de la causa saharaui cincuenta años después.

Porque quizás esa sea precisamente la principal conclusión de estos días.

Pese a AFRICAN LION.
Pese a las presiones diplomáticas.
Pese a los intentos de normalización de la ocupación.

El pueblo saharaui sigue ahí.

Y el conflicto también.

Carlos C. García