El CNI sostiene que Marruecos conocía con antelación la entrada masiva en Ceuta y actuó con “pasividad”

El Centro Nacional de Inteligencia español informa que Marruecos conocía el riesgo de una entrada masiva de migrantes en Ceuta los días 30 y 31 de julio. Aunque no se le atribuye la organización, se critica su respuesta ante la situación. La investigación continúa.

El Centro Nacional de Inteligencia español sostiene que las autoridades marroquíes conocían con antelación el riesgo de una entrada masiva de migrantes en Ceuta los días 30 y 31 de julio y que disponían de información detallada sobre las convocatorias difundidas en redes sociales.

Según el informe remitido a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, el CNI había enviado el 29 de julio una alerta urgente a los servicios de inteligencia marroquíes DGST y DGED con información sobre los grupos que promovían la entrada, su posible dimensión y la fecha prevista. El documento concluye que Marruecos era “plenamente consciente” de la situación.

El informe también señala que durante las horas decisivas se produjo un despliegue insuficiente de las fuerzas de seguridad marroquíes y una actuación calificada de “pasiva”. El CNI no atribuye a Rabat la organización de la entrada masiva, aunque sí cuestiona la respuesta desplegada para impedirla.

La investigación judicial continúa abierta para determinar quién pudo planificar, coordinar o financiar la movilización y para aclarar el papel de los distintos organismos implicados en los acontecimientos.

Fuente: Agencias y varios

Dos organizaciones marroquíes preparan un “memorando nacional” sobre Ceuta y Melilla coincidiendo con la Marcha Verde

Dos organizaciones marroquíes han convocado un encuentro en Casablanca los días 6 y 7 de noviembre para elaborar un “memorando nacional” sobre Ceuta y Melilla, buscando unir asociaciones, investigadores y especialistas en una posición común ante la reciente visita de los Reyes de España.

Dos organizaciones marroquíes han convocado para los días 6 y 7 de noviembre en Casablanca un encuentro nacional destinado a impulsar la elaboración de un “memorando nacional” sobre Ceuta y Melilla, según informó EFE.

La iniciativa parte de la Organización Marroquí para la Ciudadanía y la Defensa de la Integridad Territorial y de la Instancia Nacional e Internacional de Voluntarios de la Marcha Verde, dos agrupaciones de carácter minoritario que ya habían criticado la reciente visita de los Reyes de España a ambas ciudades autónomas, calificándola de “provocación”.

El objetivo anunciado es reunir a asociaciones de la sociedad civil, investigadores y especialistas para elaborar una posición común apoyada en documentación histórica y referencias jurídicas. El documento resultante sería remitido posteriormente a la embajada y consulados de España en Marruecos, así como a otras representaciones diplomáticas extranjeras, incluida la de Estados Unidos.

La convocatoria coincide con el 51º aniversario de la Marcha Verde y se produce en un momento en que el Gobierno marroquí mantiene silencio oficial sobre la reciente visita de Felipe VI y Letizia a Ceuta y Melilla, pese a las críticas aparecidas en medios y organizaciones nacionalistas marroquíes.

Fuente: EFE / El Faro de Ceuta.

Prensa marroquí próxima a Mohamed VI carga contra la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla

El diario marroquí Le360 criticó la próxima visita de Felipe VI y la reina Letizia a Ceuta y Melilla, considerándola una «provocación». La visita podría dañar las relaciones hispano-marroquíes y reabrir viejas tensiones sobre la soberanía de estas ciudades.

El diario marroquí Le360, próximo al entorno de Mohamed VI, ha reaccionado con dureza a la visita que Felipe VI y la reina Letizia realizarán a Ceuta y Melilla los próximos 13 y 14 de octubre, calificándola de «provocación anunciada» y contraria, a su juicio, a la lógica de distensión entre España y Marruecos.

El medio sostiene que el viaje rompe la prudencia mantenida durante los últimos años en las relaciones bilaterales y vuelve a cuestionar la soberanía española sobre ambas ciudades, a las que presenta como «enclaves ocupados». También relaciona la visita con la crisis migratoria vivida este verano en Ceuta y critica que la Corona participe en un desplazamiento que considera políticamente sensible.

Por el momento, ni el Gobierno marroquí, ni el Ministerio de Exteriores, ni la Casa Real de Mohamed VI han realizado un pronunciamiento oficial sobre el viaje. La reacción de Le360 constituye así la respuesta pública más contundente aparecida hasta ahora en un medio cercano al poder marroquí.

La visita tendrá además como antecedente inmediato el viaje realizado en 2007 por Juan Carlos I y la reina Sofía, que provocó una crisis diplomática y la llamada a consultas del entonces embajador marroquí en Madrid durante varias semanas. infobae

Fuente: Infobae.

Los Reyes visitarán Ceuta y Melilla en octubre, en un viaje sensible para las relaciones con Marruecos

Los Reyes Felipe VI y Letizia visitarán Ceuta y Melilla en octubre, marcando la primera visita desde 2007. La visita, acordada con el Gobierno, tiene relevancia política por las tensiones con Marruecos.

Los Reyes Felipe VI y Letizia viajarán a Ceuta el próximo 13 de octubre y a Melilla el día 14, en la primera visita real a ambas ciudades desde 2007. El viaje ha sido acordado entre la Casa Real y el Gobierno y se producirá dos meses y medio después de la crisis registrada en Ceuta.

La visita tendrá una clara dimensión política en las relaciones con Marruecos. Rabat mantiene sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla y la última visita real, protagonizada por Juan Carlos I y Sofía en 2007, provocó una fuerte reacción marroquí y la llamada a consultas de su entonces embajador en Madrid.

El Gobierno español sostiene que los Reyes no necesitan autorización alguna para visitar ciudades españolas. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha señalado que únicamente puede existir una comunicación por cortesía diplomática, pero no ningún tipo de permiso previo.

El viaje llegará además en un momento especialmente sensible de las relaciones bilaterales, después de la crisis de Ceuta y de unas elecciones celebradas recientemente en Marruecos. La atención estará puesta ahora en la respuesta que adopte Rabat ante una visita de alto contenido simbólico.

Fuente: Europa Press.

Ceuta: Marruecos considera una «provocación» la posible visita de Felipe VI a territorio español

La posible visita del rey Felipe VI a Ceuta inquieta a Marruecos, que la considera una provocación en un contexto electoral. Antecedentes muestran tensiones similares, y la soberanía de Ceuta sigue siendo un tema controvertido entre ambos países.

La posible visita del rey Felipe VI a Ceuta ha generado inquietud en Marruecos, donde medios y responsables políticos consideran que un viaje del monarca español a la ciudad autónoma podría ser interpretado como una «provocación», especialmente en plena campaña para las elecciones legislativas marroquíes del próximo 23 de septiembre. Por el momento, no existe una posición oficial del Gobierno marroquí sobre una visita que todavía no tiene fecha.

La cuestión recupera un precedente especialmente significativo. En 2007, la visita de Juan Carlos I a Ceuta y Melilla provocó una fuerte reacción de Rabat: Mohamed VI la condenó públicamente y Marruecos retiró temporalmente a su embajador en Madrid. Ahora, la posibilidad de que Felipe VI visite Ceuta vuelve a colocar en primer plano una reivindicación marroquí que España rechaza y que tampoco cuenta con respaldo de Naciones Unidas.

La polémica llega además después de varias señales recientes procedentes de Rabat. El ministro marroquí de Justicia, Abdelatif Uahbi, ha defendido durante la crisis de Ceuta la apertura de una negociación sobre la soberanía de la ciudad, mientras que en una ceremonia religiosa presidida por Mohamed VI se aludió recientemente a Ceuta y Melilla como ciudades «ocupadas». El Gobierno español ha rechazado cualquier discusión sobre su soberanía.

La eventual visita del rey adquiere así un fuerte contenido político después de la entrada masiva de decenas de miles de personas en Ceuta durante julio. Pedro Sánchez anunció que Felipe VI visitará la ciudad, aunque sin precisar cuándo, mientras el Gobierno insiste en defender la cooperación con Marruecos durante aquella crisis.

Fuente: EL PAÍS / Actualidad Saharaui

OPINIÓN | Ceuta: ¿una «Marcha Verde» acuática?

La llegada masiva desde Marruecos y la retirada de agentes fronterizos revive comparaciones con la Marcha Verde de 1975, reflejando cómo Rabat puede ejercer presión política sobre España.

La llegada masiva desde Marruecos, la retirada de agentes en algunos puntos de la frontera y el precedente de 2021 alimentan una comparación inquietante. No demuestra una operación planificada, pero vuelve a mostrar cómo Rabat puede convertir la presión humana en poder político sobre España.

Por EL OBSERVADOR SAHARAUI

Hablar de una «Marcha Verde acuática» resulta arriesgado, pero no completamente gratuito. La Marcha Verde de 1975 utilizó una movilización masiva de civiles para imponer una realidad política sobre el Sáhara Occidental y presionar a una España debilitada. Lo ocurrido ahora en Ceuta es diferente, pero la imagen de miles de personas avanzando desde Marruecos vuelve a colocar cuerpos humanos al servicio de una situación de presión fronteriza.

La comparación tiene límites evidentes. No existe una prueba pública de que Rabat haya organizado las salidas ni de que haya ordenado una operación contra España. Las autoridades marroquíes han realizado también interceptaciones y utilizado medios antidisturbios para contener algunos cruces. Madrid y Rabat atribuyen la oleada a las redes de tráfico y al efecto provocado por una sentencia española sobre las devoluciones en el mar.

Pero tampoco puede ignorarse lo observado durante la jornada más crítica: concentraciones de miles de jóvenes en territorio marroquí, zonas fronterizas sin vigilancia suficiente y agentes auxiliares que se retiraron mientras cientos de personas avanzaban. El antecedente de mayo de 2021 demostró que Marruecos puede relajar el control migratorio y convertir la frontera en una herramienta de presión diplomática.

El momento político añade preguntas. Pedro Sánchez acaba de recomponer la relación con Argelia tras la crisis provocada por su giro sobre el Sáhara Occidental, mientras el Congreso ha enviado al Pleno una proposición de ley para conceder la nacionalidad española a personas saharauis nacidas durante la administración colonial. Son decisiones que pueden incomodar a Rabat, pero no existe evidencia pública que permita presentarlas como causa directa de la crisis de Ceuta.

La expresión «Marcha Verde acuática» puede ser útil, por tanto, si sirve para señalar una forma de presión y no para deshumanizar a quienes arriesgan la vida. Esos jóvenes no son soldados de Mohamed VI: huyen de la falta de futuro en Marruecos. Pero un Estado que controla estrechamente su frontera puede aprovechar esa desesperación, contenerla o dejarla avanzar según sus intereses.

Quizá no estemos ante una nueva Marcha Verde en sentido estricto. Sí estamos ante el mismo problema de fondo: una España que vuelve a descubrir que su estabilidad depende demasiado de las decisiones adoptadas en Rabat.

Ceuta se desborda tras la retirada de los agentes marroquíes de la frontera

España y Marruecos atribuyen la llegada de jóvenes a redes de tráfico, mientras ambos gobiernos destacan su cooperación. Sin embargo, las fuerzas marroquíes se retiraron cuando cientos de jóvenes marroquíes intentaron cruzar la frontera, evidenciando carencias en el control.

El Gobierno moviliza al Ejército y Sánchez anuncia su viaje a la ciudad, mientras Madrid continúa elogiando la cooperación de Marruecos pese a la retirada de sus agentes durante el avance masivo.

ACTUALIZACIÓN · 21:30

El Gobierno ha decidido movilizar al Ejército de Tierra desplegado en Ceuta para reforzar a las fuerzas de seguridad después de que la entrada masiva desde Marruecos desbordara la frontera y los recursos de acogida. Pedro Sánchez y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tienen previsto desplazarse a la ciudad autónoma para seguir la crisis sobre el terreno.

La gravedad de la situación se refleja también en el balance humano. Las últimas informaciones elevan a nueve el número de cuerpos recuperados durante los intentos de entrada de los últimos días, mientras continúan las operaciones de rescate y atención a las personas que han alcanzado Ceuta.

La intervención del Ejército y el viaje del presidente confirman que no estamos ante una incidencia migratoria ordinaria. La crisis ha alcanzado una dimensión nacional precisamente mientras el Gobierno sigue calificando de «ejemplar» la cooperación con Marruecos y evita exigir explicaciones públicas por la retirada de los agentes marroquíes ante el avance de cientos de personas.


Miles de jóvenes marroquíes se concentraron este jueves en Castillejos para intentar alcanzar Ceuta. Cientos cruzaron por tierra o bordearon a nado el espigón del Tarajal, desbordando a la Guardia Civil, a la Policía y a los servicios de acogida de la ciudad.

España y Marruecos han respondido con una versión común. Ambos gobiernos atribuyen las llegadas a redes criminales que estarían aprovechando una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en el mar. También han acordado agilizar la entrega a Marruecos de quienes hayan entrado irregularmente y han calificado su colaboración de «ejemplar».

Pero esa explicación no resuelve lo ocurrido en la frontera. Según la información difundida por EFE y recogida por distintos medios, cientos de jóvenes saltaron unas protecciones que no estaban custodiadas y los agentes de las fuerzas auxiliares marroquíes se retiraron al aproximarse la multitud. La Marina Real participó en rescates e interceptaciones en el mar, pero la cooperación posterior no borra la inhibición observada en tierra cuando se produjo el avance masivo.

No hace falta acreditar una orden secreta de Rabat para señalar la responsabilidad política marroquí. Las personas partieron desde costas y localidades sometidas a un intenso control policial, se concentraron durante horas junto a la frontera y avanzaron ante la retirada de quienes debían contenerlas. Presentar todo eso como una consecuencia casi automática de una sentencia española significa aceptar sin demasiadas preguntas el relato construido por Marruecos.

El precedente de mayo de 2021 impide considerar ingenuamente estos acontecimientos. Entonces, Rabat relajó los controles después de que España acogiera a Brahim Ghali y miles de personas entraron en Ceuta. La frontera quedó convertida en una herramienta de presión diplomática cuya eficacia dependía precisamente de que Marruecos pudiera abrirla y volver a cerrarla.

La reacción del Gobierno español vuelve a mostrar esa dependencia. Mientras Ceuta reclama ayuda y sus servicios se encuentran saturados, Interior agradece a Marruecos sus esfuerzos y evita cuestionar públicamente la retirada de sus agentes. Madrid necesita que Rabat vuelva a controlar la salida de sus ciudadanos y, por esa razón, llama «cooperación ejemplar» a una relación en la que Marruecos conserva el poder de provocar —o detener— la crisis.

Fuentes: Agencias