El académico estadounidense cuestiona la propuesta presentada al Consejo de Seguridad y alerta de sus consecuencias para la autodeterminación, el futuro de la MINURSO y la protección de los refugiados saharauis.
El politólogo estadounidense Stephen Zunes ha expresado una dura crítica al proyecto de resolución presentado por Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre el Sáhara Occidental. En una reflexión difundida este domingo 25 de octubre, advierte de que el texto podría imponer de hecho la autonomía marroquí como única solución y contribuir a legitimar una situación territorial derivada del uso de la fuerza. A su juicio, aceptar ese planteamiento supondría un precedente peligroso para el derecho internacional, con repercusiones que podrían extenderse a otros territorios ocupados.
Zunes considera especialmente grave la propuesta de eliminar la referencia al referéndum del mandato de la MINURSO, creada en 1991 para facilitar el ejercicio del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. También cuestiona que el borrador presente la autonomía bajo soberanía marroquí como única solución viable, al entender que de ese modo se excluiría la posibilidad de independencia antes de que el pueblo del territorio haya podido pronunciarse libremente sobre su futuro político.
El académico señala asimismo dos aspectos menos visibles del proyecto estadounidense. Por una parte, advierte de que las consultas con distintos sectores de la población saharaui podrían utilizarse para reducir el papel del Frente POLISARIO como representante e interlocutor en las negociaciones. Por otra, expresa su preocupación por las disposiciones relativas a la asistencia a los refugiados, que, según su interpretación, podrían alterar los actuales mecanismos de financiación y distribución de la ayuda humanitaria en los campamentos de Tinduf.
La reflexión se produce cuando los miembros del Consejo de Seguridad continúan negociando el contenido de la resolución que está previsto votar el viernes 30 de octubre. Zunes anticipa objeciones de Rusia, China y Pakistán, aunque reconoce la incertidumbre sobre las modificaciones que finalmente aceptará Washington. Su advertencia se refiere al borrador inicial estadounidense, cuyo contenido todavía puede cambiar antes de la votación y cuya aprobación en los términos conocidos no está garantizada.
Fuente: Stephen Zunes, publicación en Facebook, 25 de octubre de 2026.
