TEXTO ÍNTEGRO DE LA CARTA DE BRAHIM GHALI A NACIONES UNIDAS (TRADUCCIÓN AL CASTELLANO)

Bir Lehlu, 10 de mayo de 2026

Sr. António Guterres
Secretario General de las Naciones Unidas
Naciones Unidas, Nueva York

Señor Secretario General:

Me dirijo a usted mediante esta carta para expresar la más firme condena a las declaraciones irresponsables e inexactas emitidas recientemente por algunos gobiernos, las cuales pretenden echar tierra sobre los ojos para ocultar las realidades sobre el terreno en el Sáhara Occidental ocupado y desviar la atención de la guerra agresiva continua que el Estado ocupante marroquí libra contra el pueblo saharaui desde octubre de 1975.

Además de difundir información engañosa, fabricar mentiras y utilizar narrativas falsas como arma, estas declaraciones constituyen una flagrante violación del estatuto internacional del Sáhara Occidental como cuestión de descolonización inscrita en la agenda de Naciones Unidas desde 1963. Asimismo, representan un estímulo directo para que el Estado ocupante marroquí continúe consolidando por la fuerza su ocupación ilegal de nuestro país, reprimiendo a nuestro pueblo y privándolo de su derecho inalienable a la autodeterminación y la independencia.

La historia no tiene piedad. Los gobiernos que participaron en la “Marcha Negra” marroquí de 1975 y proporcionaron armas y financiación al Estado ocupante para invadir y ocupar el Sáhara Occidental son materialmente cómplices de los crímenes cometidos contra el pueblo saharaui y comparten la responsabilidad de prolongar y alimentar el conflicto, poniendo en peligro la paz y la seguridad regionales.

Señor Secretario General:

Aquellos que afirman que actualmente existe un “alto el fuego” en el Sáhara Occidental se engañan a sí mismos y engañan a la comunidad internacional. El Estado ocupante marroquí violó el alto el fuego de 1991 el 13 de noviembre de 2020, cuando sus fuerzas ocuparon ilegalmente más territorio saharaui y construyeron —como usted mismo señaló en su informe (S/2021/843, párrafo 35)— “un nuevo muro de arena de aproximadamente 20 kilómetros en Guerguerat”, además de reforzar su presencia en una superficie de aproximadamente 40 kilómetros cuadrados dentro de la franja de separación.

El propio Estado ocupante declaró desafiante que sus operaciones en Guerguerat eran “irreversibles”, tal y como usted también indicó en su informe (S/2021/843, párrafo 23). Además, el Consejo de Seguridad constató, en sus resoluciones entre 2021 y 2024, y con profunda preocupación, el “colapso del alto el fuego”.

Sus informes y las resoluciones del Consejo de Seguridad confirman que actualmente no existe ningún acuerdo de alto el fuego al que pueda “respetarse” o “regresarse”, tal y como falsamente afirman esas declaraciones.

La realidad incontestable es que, desde que el Estado ocupante marroquí violó con total impunidad el acuerdo de alto el fuego de 1991 y los acuerdos militares relacionados el 13 de noviembre de 2020, ya no existe ningún acuerdo de alto el fuego vigente entre el Ejército saharaui y las fuerzas de ocupación marroquíes. Lo que existe actualmente es un estado de guerra abierta provocado por el Estado ocupante marroquí, que asume por sí solo toda la responsabilidad de sus consecuencias.

Este acto agresivo cometido por el Estado ocupante marroquí obligó al pueblo saharaui a ejercer su legítimo derecho a la autodefensa y a resistir la ocupación, un derecho firmemente establecido y consagrado por las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas, entre ellas las resoluciones de la Asamblea General 2983 (XXVII) de 14 de diciembre de 1972 y 34/37 de 21 de noviembre de 1979, entre otras.

Señor Secretario General:

Todos sus informes sobre la situación relativa al Sáhara Occidental —S/2022/733, S/2023/729, S/2024/707 y S/2025/612— presentados al Consejo de Seguridad en los años 2022, 2023, 2024 y 2025 respectivamente, informan de decenas de “ataques aéreos y otros ataques” realizados por las fuerzas marroquíes que provocaron “víctimas civiles” y “daños materiales”. Estos casos representan únicamente aquello que la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) pudo documentar.

Sin embargo, no puede negarse que las fuerzas de ocupación marroquíes, desde la violación del alto el fuego el 13 de noviembre de 2020, han utilizado todo tipo de armas letales, incluidos drones, para matar a decenas de civiles inocentes a sangre fría, no sólo en el Sáhara Occidental, sino también en Argelia y Mauritania, además de ciudadanos de otros países que transitaban por los territorios saharauis liberados.

Atacar deliberadamente a civiles y bienes civiles constituye una norma jurídica firmemente establecida y representa un crimen de guerra conforme al Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Asimismo, constituye una violación de las normas del derecho internacional humanitario aplicables a los conflictos armados internacionales. Por ello, el Estado ocupante marroquí debe ser condenado en los términos más firmes y rendir cuentas por sus crímenes continuados contra civiles en el Sáhara Occidental.

Sin embargo, jamás hemos escuchado a ninguno de esos gobiernos alzar la voz para condenar a las fuerzas de ocupación marroquíes por atacar y matar civiles y destruir bienes civiles en el Sáhara Occidental. La contradicción mostrada claramente en las recientes declaraciones emitidas por esos gobiernos es absolutamente indefendible tanto moral como políticamente.

Quienes realmente se preocupan por la estabilidad del norte de África deben comprender que la paz justa y duradera en nuestra región jamás podrá alcanzarse recompensando al Estado ocupante marroquí por su expansionismo y sus intentos de modificar fronteras por la fuerza, ni respaldando su propuesta colonial, sino defendiendo el derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación y la independencia. Ese es el único camino válido para lograr una paz justa y duradera.

Le agradecería que hiciera llegar esta carta a los miembros del Consejo de Seguridad.

Le ruego acepte, Señor Secretario General, la expresión de mi más alta consideración y respeto.

Brahim Ghali
Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática
Secretario General del Frente Polisario

53° SALUDO AL FRENTE POLISARIO – Por: Bachir Lehdad

​Hoy se cumplen 53 años desde que la voluntad de un pueblo se transformó en organización, unidad y vanguardia

Por:B.Lehdad.

​Hoy se cumplen 53 años desde que la voluntad de un pueblo se transformó en organización, unidad y vanguardia. Saludos al Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro (Frente POLISARIO), el único y legítimo representante del pueblo saharaui, que ha sabido guiar con determinación la barca de la soberanía a través de las tormentas más duras del desierto.

​Estos más de cincuenta años no son solo una cifra; son el testimonio de una construcción nacional heroica realizada en medio del exilio y la batalla. Entre los logros que hoy celebramos, destacan:

​La Forja de la Identidad Nacional: Haber consolidado la unidad de un pueblo frente a los intentos de división y olvido, transformando la resistencia en una identidad política inquebrantable.

​La Institucionalización en el Desierto: La capacidad sin precedentes de levantar una administración estatal, sistemas de salud y escuelas en la dureza de la hamada, demostrando que la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) no es solo un anhelo, sino una realidad administrativa y social tangible.

​Reconocimiento Internacional: La firmeza diplomática que ha mantenido la causa saharaui en la agenda global, defendiendo el derecho inalienable a la autodeterminación y la independencia frente a las potencias ocupantes.

​Legitimidad y Valentía: El papel del brazo armado como garante de la defensa de un pueblo que no se doblega y que reclama lo que por justicia histórica y derecho internacional le pertenece.

​Celebramos este hito con la vista puesta en el horizonte, reafirmando el compromiso con la memoria de los mártires y la esperanza de los jóvenes. Es un camino de justicia que no tiene vuelta atrás.

​Quedamos ahora a la espera de ese segundo gran aniversario, el próximo 20 de mayo, cuando recordaremos el inicio de la lucha armada: el chispazo de dignidad que marcó el camino definitivo hacia la independencia total del Sáhara Occidental.

¡VIVA EL FRENTE POLISARIO!

¡VIVA LA R.A.S.D.!

​¡VIVA EL SÁHARA LIBRE!

Fuente. Facebook de Bachir Lehdad

OBSERVADOR | Breve: organizaciones saharauis participan por primera vez en el Foro de ONG de la Comisión Africana de Derechos Humanos

Organizaciones saharauis participan por primera vez en el Foro de ONG de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.

Una delegación saharaui de derechos humanos participa estos días en Banjul, capital de Gambia, en el Foro de ONG de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP), en lo que constituye la primera presencia oficial y coordinada de organizaciones saharauis en este importante espacio africano dedicado a la defensa de los derechos humanos.

La delegación está integrada por representantes de AFAPREDESA, ISACOM, SONREP y la Liga de Presos Saharauis, junto a organizaciones vascas vinculadas a la cooperación internacional y la defensa de los derechos humanos. Durante las sesiones celebradas en Banjul, los representantes saharauis han situado la cuestión del Sáhara Occidental y las denuncias sobre violaciones de derechos humanos en los territorios ocupados dentro de la agenda del foro.

La participación saharaui resulta especialmente significativa porque refuerza la presencia de la sociedad civil saharaui dentro de estructuras africanas de derechos humanos en un momento de creciente tensión diplomática y política alrededor del conflicto. Además, las conclusiones del foro serán trasladadas próximamente a la 87.ª sesión oficial de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, donde la situación del Sáhara Occidental volverá a estar presente.

Fuente: Sahara Press Service

OBSERVADOR | Breve: proyectiles impactan en las afueras de Smara, en el Sáhara Occidental ocupado, sin causar víctimas

Hoy, 5 de mayo de 2026, al menos tres proyectiles han impactado en las afueras de la ciudad de Esmara, en el Sáhara Occidental ocupado, sin causar daños personales ni materiales, según información difundida por la agencia EFE a partir de testimonios locales.

Los impactos se habrían producido en distintos puntos periféricos, en zonas próximas a la prisión local y al cementerio, sin que inicialmente se confirmara la autoría ni se produjera una reacción oficial por parte de las autoridades marroquíes.

Horas después, la agencia oficial saharaui Sahara Press Service (SPS), citando un comunicado del Ministerio de Defensa, ha informado de que unidades del Ejército de Liberación Popular Saharaui han llevado a cabo ataques contra posiciones del ejército marroquí en el sector de Esmara, en el marco de las operaciones militares en curso desde 2020.

Aunque el comunicado no detalla de forma independiente los impactos concretos registrados en la ciudad, sí sitúa la acción militar en la misma zona geográfica y en la misma jornada, lo que introduce un elemento de conexión en un contexto donde la información suele ser fragmentaria y difícil de verificar de forma completa.

Este tipo de episodios vuelve a reflejar una dinámica característica del conflicto: acciones militares de baja intensidad, versiones divergentes y escasa confirmación independiente, en un escenario que sigue activo pese a su limitada visibilidad mediática.

Diversas fuentes: agencias

MINURSO, negociaciones y presión internacional: lo que empieza a moverse —y lo que no— en el Sáhara Occidental

El Sáhara Occidental vuelve a dar señales de movimiento en el plano diplomático. Pero conviene no confundirse: no es un cambio de fondo, sino el inicio de una fase que aún está por definirse.

Según explicó el representante del Frente Polisario ante Naciones Unidas, Sidi Mohamed Omar, en los últimos meses se han producido contactos a nivel de ministros de Exteriores entre las partes en conflicto —Polisario y Marruecos— con la participación de Argelia y Mauritania. Estas conversaciones, enmarcadas en la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, se presentan como el arranque de un nuevo ciclo.

El dato es relevante, pero también lo es su interpretación. No se trata de un proceso consolidado, sino de un intento de reactivar un marco que lleva años sin avances sustanciales. De hecho, el propio representante saharaui reconoce que es todavía prematuro evaluar resultados.

En paralelo, se confirma un elemento cada vez más visible: el papel activo de Estados Unidos. No solo como actor diplomático, sino como país que impulsa y copreside este tipo de contactos. Esta implicación introduce un factor adicional en el equilibrio del proceso, que deja de ser exclusivamente multilateral para incorporar dinámicas de presión política más amplias.

A ello se suma la revisión en curso del mandato de la MINURSO, que vuelve a situarse en el centro del debate. No tanto por lo que hace, sino por lo que no ha podido hacer en más de tres décadas: organizar el referéndum de autodeterminación para el que fue creada. La discusión sobre su futuro apunta, una vez más, a una posible redefinición de su papel, en un contexto donde las posiciones de las partes siguen siendo difícilmente compatibles.

Hay, además, un elemento estructural que sigue sin resolverse: la ausencia de un mecanismo de supervisión de derechos humanos dentro de la misión. Una anomalía dentro del sistema de operaciones de paz de Naciones Unidas que continúa condicionando su credibilidad sobre el terreno.

En conjunto, el escenario actual deja una conclusión clara. Hay movimiento, pero no dirección definida. Se abren conversaciones, pero sin garantías de resultado. Y se revisan instrumentos como la MINURSO, pero sin abordar el núcleo del conflicto.

El Sáhara Occidental entra así en una nueva fase que, por ahora, combina actividad diplomática con una incertidumbre de fondo que sigue intacta.

Sáhara Occidental: cuando el trabajo también está ocupado

El Primero de Mayo saharaui evidencia una realidad: bajo ocupación, los derechos laborales están condicionados por la ausencia de autodeterminación.

En el Primero de Mayo saharaui, las reivindicaciones laborales vuelven a señalar una realidad de fondo: sin autodeterminación, no hay derechos plenos.

El Primero de Mayo deja cada año una lectura global sobre el estado de los derechos laborales. En el caso del Sáhara Occidental, esa lectura incorpora un elemento que raramente aparece en otros contextos: la relación directa entre empleo y ocupación.

Las informaciones difundidas por Sahara Press Service durante la jornada apuntan en esa dirección. Mientras en los campamentos se reconoce el papel sostenido de los trabajadores en el exilio, en las zonas ocupadas se denuncian prácticas de marginación, exclusión y presión sobre la población saharaui, tal como ha señalado el secretario general de la UGTSARIO, Nafee Mohamed Ahmed.

En este contexto, el acceso al trabajo no funciona únicamente como un elemento económico, sino también como un mecanismo de control. A ello se suma la presencia de empresas extranjeras y el uso de mano de obra externa, factores que refuerzan la percepción de un mercado laboral condicionado por la realidad política del territorio.

La participación de la diáspora saharaui en las movilizaciones del Primero de Mayo en Europa añade otra dimensión: fuera del territorio, la reivindicación social se convierte también en una forma de visibilización política.

La conclusión es difícil de esquivar. En el Sáhara Occidental, hablar de derechos laborales implica necesariamente hablar de autodeterminación.

Sáhara Occidental: el preso político Naâma Asfari inicia una huelga de hambre en la cárcel de Kénitra

El preso político saharaui Naâma Asfari inicia una huelga de hambre para exigir la aplicación de las recomendaciones de la ONU sobre su detención.

Hoy, 30 de abril de 2026, el preso político saharaui Naâma Asfari, miembro del grupo de Gdeim Izik, ha iniciado una huelga de hambre de advertencia de 48 horas en la prisión central de Kénitra, en Marruecos, según ha informado la Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes.

La organización ha señalado que esta acción podría intensificarse en los próximos días. En caso de que sus reivindicaciones no sean atendidas, Asfari tiene previsto iniciar una huelga de hambre indefinida a partir del 10 de mayo.

La protesta se produce en un contexto marcado por la falta de respuesta a las recomendaciones de Naciones Unidas sobre su situación. En abril de 2023, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria emitió un dictamen considerado “histórico”, en el que se señalaba el carácter arbitrario de la detención de Asfari y del resto de miembros del grupo de Gdeim Izik. Tres años después, según denuncian las organizaciones saharauis, esas recomendaciones siguen sin aplicarse.

La Liga saharaui ha explicado que esta huelga de hambre busca “romper el silencio y la indiferencia sistemática” en torno a la situación de los presos políticos saharauis. En este sentido, subraya que la acción pretende llamar la atención de la comunidad internacional, en particular de Naciones Unidas y de los mecanismos encargados del seguimiento de estos casos.

Según la misma fuente, la decisión de recurrir a una huelga de hambre indefinida responde a la necesidad de hacer frente a una situación que califican de injusta e ilegal, y de recordar a las autoridades marroquíes su responsabilidad jurídica en la aplicación de las recomendaciones internacionales.

La organización ha reiterado su “solidaridad incondicional” con Naâma Asfari y ha expresado su apoyo a sus reivindicaciones, así como a las del resto de presos saharauis detenidos en cárceles marroquíes. Asimismo, ha advertido sobre los riesgos que esta acción puede suponer para su estado de salud, indicando que mantiene un contacto permanente con su familia.

El caso de Naâma Asfari se inscribe en la situación más amplia de los presos políticos saharauis, especialmente los del grupo de Gdeim Izik, cuya detención y condena han sido objeto de denuncias reiteradas por parte de organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos.

Sáhara Occidental: Rusia, Namibia y Zimbabue reafirman el apoyo internacional al derecho de autodeterminación

El escenario internacional del Sáhara Occidental vuelve a registrar movimientos significativos en distintos frentes diplomáticos, con señales que apuntan a una continuidad del respaldo al proceso de autodeterminación del pueblo saharaui en el marco de Naciones Unidas.

En Moscú, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia ha reiterado la necesidad de alcanzar “una solución justa y mutuamente aceptable” para el Sáhara Occidental, subrayando que cualquier avance debe basarse en las resoluciones del Consejo de Seguridad y en los principios de la Carta de Naciones Unidas. Esta posición se produjo en el marco de una reunión entre el director del Departamento de Organizaciones Internacionales, Kirill Logvinov, y una delegación del Frente Polisario encabezada por Mohamed Yeslem Beisat. Durante el encuentro, ambas partes abordaron la situación actual del conflicto y las posibles vías para reactivar el proceso político.

Este posicionamiento de Rusia se alinea con una línea diplomática que, sin introducir novedades formales, mantiene el énfasis en el marco multilateral de la ONU como referencia para cualquier solución, en un contexto internacional marcado por intentos de redefinir los equilibrios en la región.

En paralelo, en el ámbito africano, la presidenta de Namibia, Netumbo Nandi-Ndaitwah, recibió en Windhoek al enviado especial del presidente saharaui, Ubbi Buchraya. Durante la reunión, la jefa de Estado reafirmó la “solidaridad de Namibia con el pueblo del Sáhara Occidental” y destacó la importancia de continuar el proceso de descolonización liderado por Naciones Unidas. El encuentro sirvió también para reforzar las relaciones bilaterales y confirmar la continuidad del apoyo namibio a la causa saharaui, en línea con la trayectoria histórica del país en los procesos de liberación africanos.

La dimensión africana del respaldo internacional se refuerza igualmente en Europa, donde la embajadora de Zimbabue en Alemania, Alice Machengaidsa, reiteró el apoyo “inquebrantable” de su país al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y la independencia, durante una reunión con el representante del Frente Polisario en Berlín. Ambas partes coincidieron en la necesidad de avanzar hacia una solución justa y duradera conforme al derecho internacional, en el marco de una relación diplomática que se remonta a 1980.

Estos movimientos, producidos en distintos espacios geográficos —Europa, África y Eurasia—, reflejan una continuidad en el reconocimiento político y diplomático del conflicto del Sáhara Occidental como un proceso de descolonización pendiente, más allá de las dinámicas coyunturales que dominan otros ámbitos del debate internacional.

Sin introducir cambios inmediatos en el terreno, este tipo de contactos y posicionamientos consolidan un elemento clave del conflicto: la persistencia de una red de apoyos internacionales que mantiene vigente el marco jurídico de la autodeterminación, en un momento en el que el proceso político sigue sin avances sustanciales.

Fuente: Sahara Press Service

Sáhara Occidental: los drones marroquíes en el centro de una nueva forma de guerra sin presencia terrestre

El uso de drones en el Sáhara Occidental se consolida como parte de una nueva forma de guerra sin presencia terrestre.

Por Carlos C. García

El uso de drones en el Sáhara Occidental no es un fenómeno aislado ni anecdótico. Forma parte de una evolución más amplia de los conflictos en el norte de África y el Sahel, donde la proyección de fuerza sin presencia terrestre se está consolidando como una herramienta central.

Un reciente análisis de Akram Kharief, publicado por Rosa Luxemburg Stiftung y analizado por NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL, sitúa el caso saharaui dentro de este patrón regional: ataques a distancia, identificación de objetivos desde el aire y ausencia de verificación independiente sobre el terreno.

Un escenario documentado: ataques y víctimas

Los datos más sistemáticos sobre el Sáhara Occidental proceden de la Oficina Saharaui de Coordinación de la Acción contra las Minas (SMACO). Según sus informes, desde la reanudación de las hostilidades en noviembre de 2020 se han documentado decenas de ataques con drones marroquíes contra civiles, con centenares de víctimas.

Algunas estimaciones hablan de más de 90 ataques y cerca de 300 víctimas civiles, incluidas aproximadamente un centenar de muertes.

Otros informes más recientes sitúan la cifra en más de 160 víctimas en ataques documentados en territorios al este del muro.

El perfil de las víctimas es relevante: comerciantes en rutas transfronterizas, mineros artesanales, pastores nómadas o transportistas. Es decir, población civil que opera en espacios de baja densidad institucional.

El factor clave: ausencia de control terrestre

El elemento que distingue el caso saharaui no es únicamente el uso de drones, sino el contexto en el que se emplean.

Al este del muro —una barrera militar de más de 2.700 kilómetros— Marruecos no dispone de presencia terrestre efectiva. Esto implica que la identificación de objetivos depende en gran medida de vigilancia aérea, sin verificación directa sobre el terreno.

Este patrón no es exclusivo del Sáhara Occidental. En Mali, por ejemplo, investigaciones de Naciones Unidas sobre el ataque de Bounti (2021) mostraron cómo la ausencia de tropas sobre el terreno condicionó la identificación del objetivo, con víctimas civiles documentadas.

Pero en el caso saharaui, esa ausencia es estructural, no puntual.

Drones y cambio de paradigma militar

Desde 2020, tras la ruptura del alto el fuego, el conflicto ha evolucionado hacia una guerra de baja intensidad marcada por el uso de drones, que ha reforzado la superioridad tecnológica marroquí.

Este cambio tiene implicaciones estratégicas:

  • Permite ataques en profundidad sin exposición de tropas
  • Amplía el radio de acción sobre zonas remotas
  • Reduce el coste político interno de las operaciones
  • Dificulta la atribución y la rendición de cuentas

En paralelo, Marruecos ha reforzado su capacidad militar mediante la adquisición de drones de distintos proveedores internacionales, integrándolos en su estrategia de control del territorio.

Impacto sobre el territorio y la población

Más allá de las cifras, los informes coinciden en señalar efectos estructurales:

  • Alteración de rutas comerciales y de movilidad
  • Riesgo creciente para actividades económicas como la minería artesanal
  • Desplazamiento de población en zonas próximas
  • Destrucción de vehículos, ganado e infraestructuras básicas

Según SMACO, los ataques han contribuido incluso a desplazamientos masivos de población y a la pérdida de medios de subsistencia en comunidades nómadas.

Este impacto no responde únicamente a operaciones militares puntuales, sino a una transformación del espacio en el que se desarrolla la vida civil.

Un patrón regional más amplio

El análisis de Kharief encuadra el caso saharaui dentro de una lógica común en el Sahel y el norte de África:

  • Uso de drones en zonas con débil presencia estatal
  • Identificación de objetivos basada en comportamiento observado desde el aire
  • Escasa o nula supervisión independiente
  • Dificultad para investigar ataques y establecer responsabilidades

En este contexto, el Sáhara Occidental aparece como uno de los casos más claros de aplicación continuada de este modelo.

Una dimensión poco visible del conflicto

El conflicto del Sáhara Occidental suele analizarse en términos diplomáticos o jurídicos: Naciones Unidas, resoluciones, procesos de negociación.

Sin embargo, sobre el terreno se consolida otra realidad: una dinámica militar en la que el control del espacio no se ejerce solo mediante presencia física, sino también a través de vigilancia y capacidad de ataque a distancia.

Esa dimensión, menos visible, es la que empieza a documentarse con mayor precisión en informes recientes.

Y es, probablemente, una de las claves para entender la evolución actual del conflicto.

Actualités Prisonniers Sahraouis dans les prisons marocaines– 15 mars – 30 avril 2026

17 avril – Liberation d’El Hafidi et represailles

Ce 17 avril libération de Abdelmoula Mohamed El Hafidi au terme de 10 ans d’emprisonnement arbitraire.

Selon La Ligue de Protection des Prisonniers Sahraouis dans les prisons marocaines (LPPS), une force militaire marocaine, composée de quatre camions et de véhicules tout-terrain, a pris pour cible, ce mardi 21 avril 2026 au matin, la famille de l’ancien prisonnier politique sahraoui dans la région de Bloujet Khira, près de Jreifia. Les forces d’occupation ont encerclé les tentes de la famille dans une zone isolée « en dehors de la zone urbaine », puis ont procédé, sans fondement juridique, à leur démantèlement, ont saisi leur contenu et ont laissé les membres de la famille sans abri.

Cette mesure de représailles s’inscrit dans le cadre d’une nouvelle phase de la série de représailles systématiques menées par les autorités d’occupation marocaines à l’encontre d’Abdelmoula El-Hafidi et de sa famille. En effet, le domicile familial est resté assiégé et encerclé par les forces de sécurité depuis sa libération de prison.

 13 avril

Abdallah B’hah- Grève de la faim de 48 h. Abdallah B’Hah, membre du groupe Gdeim Izik, emprisonné à Tiflet 2, a commencé une grève de la faim d’avertissement de 48h pour dénoncer les traitements dégradants auxquels il est soumis. Il dénonce en particulier le silence de l’administration pénitentiaire face aux agressions qu’il subit de la part des prisonniers de droit commun, en plus de son manque d’accès à la justice.

Déclaration de solidarité pour Ibrahim Babbit et Salah Sabbar – Sur X, Le Bureau exécutif du Collectif des défenseurs sahraouis des droits humains au Sahara occidental (CODESA) suit avec une profonde inquiétude la poursuite de la grève de la faim illimitée, à son douzième jour, menée par les étudiants et prisonniers politiques sahraouis « Salah Eddine Essabar » et « Ibrahim Babit » à la prison locale Ait Melloul 01, dans la ville d’Agadir.

Le Codesa en appelle « au Nations unies et au Comité international de la Croix-Rouge à intervenir en urgence pour protéger l’ensemble des prisonniers politiques sahraouis et contribuer à leur libération, après que la plupart d’entre eux ont passé plus de 15 ans en détention politique dans différentes prisons marocaines, dans le cadre de la question du Sahara occidental, classée en droit international comme une question de décolonisation.

12 avril – Détérioration de l’état de sante d’Ahmed SBAI

Comme le dénonce LPPS, la détérioration de l’état de santé des prisonniers politiques est une réalité constante dans les prisons marocaines. Le Maroc pratique l’exclusion en matière de santé et fait preuve de négligence dans la prestation des services médicaux aux détenus.

C’est le cas d’Ahmed El Bachir Ahmed Sbai, président d’honneur de LPPS, membre du groupe Gdeim Izik et condamné à la prison à perpétuité.

Sa sœur dénonce la négligence médicale délibérée dont est victime Ahmed Sbai avec, pour conséquence, une aggravation de son état de santé et une perte sévère de la vue en l’absence de traitement et de médicaments nécessaires.  Aucun examen ophtalmologique n’a été effectué dans un hôpital hors de la prison au cours des cinq dernières années, malgré les nombreux appels et demandes adressés à l’administration de la prison centrale de Kenitra. Ahmed Sbai souffre d’une hypersensibilité oculaire résultant de cette négligence médicale.

Il a également souffert d’épisodes d’asphyxie lors de travaux d’entretien et de peinture des cellules, qui ont été effectués sans tenir compte des maladies chroniques dont il souffre, en particulier de troubles cardiaques.

6 avril – Appel urgent de LPPS pour Ibrahim Babit et Salah Sabbar

LPPS lance un appel aux organisations internationale de droits humains pour qu’elles interviennent de toute urgence pour protéger les deux étudiants sahraouis, Ibrahim Babit and Salah Eddine Sabbar condamnés à 6 mois de prison et détenus à la prison de Ait Melloul 1.

Babit et Sabbar sont en grève de la faim depuis le 1er avril. LPPS rappelle que cette grève de la faim vise à mettre en lumière les souffrances endurées par les étudiants sahraouis dans les prisons marocaines, victimes d’un harcèlement systématique, d’accusations forgées de toutes pièces et d’un système judiciaire non indépendant qui prononce à leur encontre des condamnations injustes en représailles à leurs positions politiques et à leur défense du droit du peuple sahraoui à l’autodétermination et à l’indépendance.

5 avril – El Wali Mohamed Ali Aina – Grève de la faim de 48 heures.

LPPS annonce que El Wali Mohamed Ali Aina commencera le lundi 6 avril une grève de la faim d’avertissement de 48 h dans la prison d’El Aaiun. Cette grève de la faim vise à dénoncer les traitements dégradants et le harcèlement systématique dont le prisonnier est victime, ainsi que les politiques discriminatoires mises en œuvre par l’administration pénitentiaire marocaine à son encontre en tant que prisonnier politique.

L’administration pénitentiaire a placé le prisonnier politique dans une cellule surpeuplée avec des détenus de droit commun, ce qui est considéré comme un acte de représailles.

Pour mémoire, El Wali Mohamed Ali Aina a été condamné le 17 mai 2022 à dix ans de prison à l’issue de ce qui est décrit comme un simulacre de procès fondé sur des accusations forgées de toutes pièces. Son seul « délit » était son militantisme étudiant à l’université Ibn Zohr et son engagement pacifique en faveur des droits du peuple sahraoui.

1er avril- Ibrahim Babit et Salah Sabbar en Greve de la faim illimitée

Ibrahim Babit et Salah Eddine Sabbar ont annoncé le début d’une grève de la faim illimitée à la prison d’Aït Melloul, au Maroc. Ils protestent contre leurs conditions de détention qu’ils jugent inhumaines et rejettent toutes les pratiques portant atteinte à leur dignité humaine.

« Selon les informations recueillies par LPPS cette action fait suite à l’épuisement de tous les recours avec l’administration pénitentiaire. Ils souhaitent obtenir l’amélioration de leurs conditions de détention, un traitement humain et digne, et la fin de toute forme de discrimination au sein de la prison. Par cette grève de la faim illimitée, les deux étudiants sahraouis visent à mettre en lumière les souffrances des étudiants sahraouis dans les prisons marocaines et le ciblage systématique dont ils sont victimes, depuis le harcèlement policier et les accusations fabriquées de toutes pièces jusqu’au système judiciaire non indépendant qui prononce des peines injustes et inéquitables à leur encontre en représailles à leurs positions politiques et à leur défense du droit du peuple sahraoui à l’autodétermination et à l’indépendance » (SPSRASD).

30 mars – Les prisonniers politiques sahraouis victimes de negligence medicale systematique

Dans un communiqué, l’Association sahraouie des victimes de graves violations des droits de l’homme commises par l’État marocain (ASVDH) dénonce « la négligence médicale systématique dont sont victimes les prisonniers politiques sahraouis et la privation de leurs droits les plus fondamentaux, notamment le droit aux soins médicaux et de santé ».

29 mars – Mohamed BANI, victime de negligence médicale, en greve de la faim pour 48h.

La famille de Mohamed Bani dénonce la négligence médicale délibérée de la part de l’administration de la prison locale d’Aït Melloul dont est victime Mohamed Bani. Toutes ses demandes de transfert à l’hôpital pour recevoir les soins nécessaires à ses problèmes de santé, notamment une maladie cardiaque et de l’hypertension, ont été rejetées. Pour protester contre ces conditions déplorables, le prisonnier civil sahraoui prévoit d’entamer lundi une grève de la faim d’avertissement de 48 heures. Pour mémoire, Mohamed Bani, du groupe Gdeim Izik, a été condamné à la prison à perpétuité.

Sources : ASVDH – CODESA – LPPS – Sahara Press Service.