El pueblo saharaui conmemora el Día Nacional de la Jaima en recuerdo de Gdeim Izik

El 10 de octubre, el pueblo saharaui celebra el Día Nacional de la Jaima, recordando el campamento de Gdeim Izik y reivindicando la jaima como símbolo de identidad, resistencia y cohesión cultural frente a la ocupación marroquí.

El pueblo saharaui conmemora este 10 de octubre el Día Nacional de la Jaima Saharaui, una fecha vinculada al aniversario del campamento de Gdeim Izik, cuyas primeras jaimas fueron levantadas en 2010 al este de El Aaiún ocupado. La efeméride reivindica el lugar de la jaima en la identidad, la historia y la resistencia del pueblo saharaui.

La conmemoración recuerda a Gdeim Izik como una forma de protesta pacífica frente a la ocupación marroquí y como una expresión colectiva de rechazo a las políticas impuestas sobre el territorio. Para la sociedad saharaui, la jaima continúa siendo uno de los símbolos más reconocibles de pertenencia, continuidad cultural y cohesión social.

La jornada sirve también para evocar la represión del campamento de Gdeim Izik y otros episodios de violencia sufridos por la población saharaui desde los primeros años de la ocupación. SPS vincula esta memoria con la defensa de la identidad nacional saharaui y con la resistencia frente a los intentos de borrar sus referencias históricas y culturales.

La conmemoración coincide además con la huelga de hambre que mantienen desde el 23 de septiembre varios presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik, en protesta por sus condiciones de detención y para reclamar el respeto de sus derechos. La movilización continúa recibiendo muestras de solidaridad de organizaciones de derechos humanos y colectivos de la sociedad civil.

Fuente: Sahara Press Service (SPS).

EL OBSERVADOR SAHARAUI | España y la renuncia definitiva a su responsabilidad histórica

La reacción del Gobierno español ante el ataque del Frente Polisario en Esmara evidencia un alineamiento cada vez más claro con Marruecos y reabre el debate sobre la responsabilidad histórica de España en el Sáhara Occidental.

La condena del Gobierno español al ataque del Frente Polisario contra posiciones militares marroquíes en el Sáhara Occidental confirma algo mucho más profundo que un simple posicionamiento diplomático: España ha decidido alinearse completamente con la potencia ocupante frente al pueblo saharaui.

La antigua potencia administradora del territorio —que nunca transfirió legalmente la soberanía del Sáhara Occidental— actúa hoy como respaldo político de la ocupación marroquí y criminaliza, de facto, la resistencia armada de un pueblo reconocido por Naciones Unidas como pendiente de descolonización.

Mientras Europa legitima la resistencia ucraniana frente a una ocupación extranjera, niega ese mismo principio cuando se trata del pueblo saharaui. El doble rasero resulta cada vez más obsceno.

Cincuenta años después de abandonar el territorio, España no solo sigue sin asumir sus responsabilidades históricas y jurídicas: ahora parece dispuesta a situarse abiertamente contra quienes continúan reclamando el derecho que Naciones Unidas nunca les retiró —el derecho a decidir libremente sobre su tierra y su futuro.

Fuente. Agencias