El exministro y exembajador argelino Abdelaziz Rahabi considera que el actual debate en el Consejo de Seguridad sobre el Sáhara Occidental va mucho más allá de la renovación de MINURSO y forma parte de un intento de Estados Unidos y Francia por modificar el equilibrio político del norte de África.
En un amplio análisis difundido este 23 de octubre, Rahabi sostiene que el objetivo de Washington y París sería reducir MINURSO a un instrumento que valide la propuesta marroquí de autonomía, vaciando progresivamente su mandato original ligado al referéndum y reforzando un proceso político orientado hacia una solución bajo soberanía marroquí. También cuestiona la posible búsqueda de otros interlocutores saharauis al margen del Frente POLISARIO y sitúa esta dinámica dentro de una estrategia más amplia de presión regional.
El diplomático argelino sostiene además que Argelia se encuentra indirectamente en el centro de esa presión, al ser presentada por determinados sectores como apoyo de un movimiento que algunos actores estadounidenses intentan vincular al terrorismo o a Irán. Rahabi relaciona esta situación con las consecuencias regionales del reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental en 2020 y con el restablecimiento de relaciones entre Marruecos e Israel.
Rahabi insiste en que los refugiados saharauis siguen siendo víctimas del desplazamiento provocado por la ocupación y que cualquier solución debe preservar su derecho al retorno, a la consulta directa y a la autodeterminación. Frente a lo que considera un cierre del proceso alrededor de la autonomía, concluye que una salida duradera no puede depender únicamente de los intereses internos de Washington y Rabat ni imponerse sin una expresión libre de la voluntad del pueblo saharaui.
