Las dos cámaras del Parlamento argelino aprueban el despliegue de unidades militares fuera de sus fronteras. La protección de los intereses energéticos y la cooperación con Níger impulsan una decisión de especial trascendencia estratégica.
Las dos cámaras del Parlamento de Argelia han aprobado este domingo 25 de octubre la propuesta del presidente Abdelmadjid Tebboune para enviar unidades del Ejército Nacional Popular (ANP) a Níger. El Consejo de la Nación respaldó la decisión por unanimidad, con 148 votos favorables, mientras que la Asamblea Popular Nacional dio también su aprobación en una sesión celebrada a puerta cerrada. La operación, solicitada por las autoridades nigerinas, está vinculada a la protección de los intereses energéticos argelinos y al acuerdo bilateral de cooperación militar entre ambos países. La autorización activa el procedimiento previsto en el artículo 91 de la Constitución y abre la vía a un despliegue que supondría un cambio significativo en la tradicional política argelina de no intervención militar fuera de sus fronteras.
Más allá de la protección de las inversiones energéticas, la iniciativa representa un paso significativo en la evolución de la política de defensa argelina. La reforma constitucional de 2020 abrió la posibilidad de enviar unidades militares al extranjero, una práctica excepcional en la trayectoria del país desde su independencia. El despliegue previsto se produce en un Sahel marcado por la actividad de grupos armados, la inseguridad fronteriza, el tráfico de armas y las transformaciones políticas de los últimos años, factores que han llevado a Argelia a reforzar su cooperación con los países vecinos.
La relación con Níger adquiere una importancia especial por su dimensión energética y territorial. Sonatrach participa en el desarrollo del yacimiento petrolífero de Kafra, mientras ambos países forman parte del proyecto de gasoducto transahariano, destinado a transportar gas natural desde Nigeria hasta Europa a través de Níger y Argelia. A estos intereses se añade la necesidad de garantizar la seguridad de una extensa frontera común y de mejorar la coordinación frente a las amenazas transnacionales. La reciente visita a Argel del ministro nigerino de Defensa, Salifou Mody, permitió formalizar un nuevo protocolo de cooperación militar que incluye la protección fronteriza y la lucha contra el terrorismo.
La decisión también tiene una dimensión geopolítica que trasciende la relación bilateral. En un momento de reconfiguración de las alianzas de seguridad en el Sahel, una presencia militar argelina en Níger podría ampliar la capacidad de Argel para proteger sus intereses y participar directamente en la estabilidad de su entorno regional. Sin embargo, el alcance de esta nueva etapa dependerá de las características, duración y funciones efectivas del destacamento, todavía pendientes de concretar. Por ahora, la aprobación del Senado constituye el primer paso parlamentario hacia una operación que combina seguridad, energía y cooperación militar.
Fuentes: El Khabar, TSA Algérie y Agencia Anadolu, 25 de octubre de 2026.
