OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Galicia reivindica el arraigo de Vacaciones en Paz y su vínculo con la infancia saharaui

El programa Vacaciones en Paz refuerza en Galicia la acogida de menores saharauis, creando lazos duraderos entre familias gallegas y el pueblo saharaui. Permite a los niños escapar del desierto, recibir atención médica y experimentar otra realidad. La continuidad del programa depende del esfuerzo conjunto de la comunidad para mantener vivo este vínculo solidario.

El programa Vacaciones en Paz vuelve a situar a Galicia como una de las comunidades donde la acogida de menores saharauis mantiene un arraigo social profundo. Según recoge Galicia Universal / El Periódico Digital de Galicia, la iniciativa no es solo un paréntesis estival para niños y niñas procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf, sino una relación sostenida durante décadas entre familias gallegas y el pueblo saharaui.

La información recuerda también la recepción realizada esta semana en el Congreso de los Diputados por la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, a un grupo de menores saharauis participantes en el programa. Un gesto institucional que vuelve a dar visibilidad a una realidad que muchas familias gallegas conocen desde hace años: acoger es también acompañar, cuidar y mantener vivo un vínculo humano con la infancia saharaui.

Vacaciones en Paz permite a los menores salir durante unas semanas de las duras condiciones del verano en el desierto, acceder a revisiones médicas, convivir con familias de acogida y conocer otra realidad. Pero en Galicia, además, el programa ha generado una red estable de afectos, reencuentros y compromiso que convierte la solidaridad en una experiencia compartida.

La continuidad del programa depende cada año del esfuerzo de asociaciones, familias, ayuntamientos e instituciones. Por eso, cada acogida cuenta. Vacaciones en Paz sigue siendo una forma concreta y positiva de apoyar al pueblo saharaui, especialmente a su infancia, y de recordar que la solidaridad también se construye abriendo la puerta de casa.

Fuente: Galicia Universal / El Periódico Digital de Galicia.

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Vacaciones en Paz 2026 permitirá la salida de unos 3.000 menores saharauis este verano

Este verano, aproximadamente 3.000 menores saharauis participarán en los programas Vacaciones en Paz y Pequeños Embajadores. Los niños, provenientes de campamentos de refugiados, disfrutan de estancia con familias europeas, especialmente en España, Italia y Francia, recibiendo atención médica y cultural. El programa comenzó en 1979 y busca mejorar sus condiciones de vida temporales.

Unos 3.000 menores saharauis se beneficiarán este verano del programa Vacaciones en Paz y del programa Pequeños Embajadores Saharauis de la Paz, según ha explicado a SPS el director de Vacaciones en Paz, Cheij Waliya. La operación salida comenzó el pasado 26 de junio con el primer grupo de niños y niñas saharauis.

El programa permite que menores procedentes de los campamentos de refugiados saharauis pasen parte del verano con familias de acogida en distintos países europeos, especialmente España, Italia y Francia. Durante su estancia, los niños y niñas acceden a revisiones médicas, mejor alimentación, actividades culturales y una experiencia de convivencia que refuerza los vínculos entre las familias saharauis y las familias acogedoras.

Vacaciones en Paz se puso en marcha en 1979, con la llegada a España de un primer grupo de alrededor de un centenar de menores saharauis. Este año cumple su 47 aniversario. Aunque en etapas anteriores llegaron a participar hasta 10.000 niños y niñas, el número se ha reducido de forma notable en los últimos años.

Cheij Waliya ha subrayado que el programa busca aliviar, aunque sea temporalmente, las duras condiciones de vida que soporta la infancia saharaui refugiada como consecuencia de un conflicto que se prolonga desde hace cinco décadas. También ha destacado el papel fundamental de las familias de acogida, las asociaciones de amistad con el pueblo saharaui y el movimiento solidario internacional.

Fuente: Sahara Press Service

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Próximas llegadas de menores saharauis a España con Vacaciones en Paz 2026

El programa Vacaciones en Paz facilita la llegada de menores saharauis a comunidades de España para pasar el verano con familias de acogida, acceder a atención médica y escapar de las difíciles condiciones del exilio. En Cantabria se recibirán 63 niños y en Castilla y León, 159, destacando la necesidad de más familias de acogida.

Las primeras informaciones sobre las próximas llegadas de menores saharauis a distintas comunidades autónomas confirman el inicio de una nueva edición del programa Vacaciones en Paz, una iniciativa solidaria que permite a niños y niñas procedentes de los campamentos de población refugiada saharaui pasar el verano con familias de acogida en España, acceder a revisiones médicas y alejarse temporalmente de las duras condiciones del exilio.

En Cantabria está prevista esta semana la llegada de 63 niños y niñas saharauis, coordinados por Cantabria por el Sáhara, Alouda Cantabria y la Delegación Saharaui en Cantabria. Según las entidades organizadoras, 47 menores llegarán a través del aeropuerto de Loiu, mientras otros 16 participarán en el programa gestionado por Alouda. Una parte de ellos será acogida por familias y otro grupo, con distintos grados de discapacidad, permanecerá en acogida colectiva con atención adaptada.

También en Castilla y León se ultiman los preparativos para recibir a 159 menores saharauis el próximo 3 de julio. El delegado saharaui en la comunidad, Abdalahe Hamad Jlil, ha recordado la importancia del programa para niños y niñas nacidos en los campamentos de Tinduf, aunque ha advertido de que la falta de familias de acogida deja cada año a muchos menores sin poder salir durante el verano.

En Ávila, la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui recibirá este año a ocho menores, de entre 10 y 12 años. Su presidente, Ismael Jiménez, ha destacado la rápida adaptación de los niños y niñas y el fuerte vínculo que se crea con las familias acogedoras. El inicio de estas llegadas vuelve a recordar que Vacaciones en Paz es mucho más que una estancia de verano: es una red de solidaridad que conecta a la sociedad española con la realidad de un pueblo que continúa viviendo en el exilio mientras sigue pendiente la descolonización del Sáhara Occidental.

Fuente: informaciones publicadas por medios locales y entidades organizadoras de Vacaciones en Paz en Cantabria, Castilla y León y Ávila.

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Durangaldea volverá a acoger este verano a 19 niños y niñas saharauis

El programa de la ONG Río de Oro permitirá que 19 niños de los campamentos de refugiados de Tinduf pasen dos meses en Durangaldea, recibiendo acogida familiar, atención médica y actividades recreativas. Esto busca aliviar sus difíciles condiciones de vida y resaltar la necesidad de una solución para el conflicto del Sáhara Occidental.

El programa impulsado por Río de Oro permitirá que menores procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf pasen dos meses en la comarca, con acogida familiar, atención sanitaria, ocio y acompañamiento.

Durangaldea volverá a convertirse este verano en un espacio de acogida para la infancia saharaui. Según informa DEIA, el próximo 1 de julio llegarán a la comarca 19 niños y niñas procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf, en una nueva edición del programa impulsado por la ONG Río de Oro.

Nueve menores permanecerán en el albergue de Izurtza, centro de referencia del proyecto, mientras que otros diez serán acogidos por familias de Durangaldea dentro del programa Oporrak Bakean. La estancia permitirá a los menores alejarse durante unas semanas de las duras condiciones del verano en los campamentos saharauis, donde las temperaturas pueden alcanzar niveles extremos, y acceder a revisiones médicas, tratamientos, alimentación adecuada y actividades de ocio.

El proyecto contará también con la presencia de tres monitoras saharauis y con una amplia red de voluntariado local. Río de Oro, que nació hace más de una década, mantiene además otros programas vinculados a la solidaridad con el pueblo saharaui, como la Caravana Solidaria, la casa de acogida para tratamientos médicos de Ermua o iniciativas de formación y asistencia sanitaria en los campamentos.

Más allá de la dimensión humanitaria, la propia organización recuerda que estas estancias no pueden separarse de la realidad política que las provoca: el exilio prolongado del pueblo saharaui y la falta de una solución justa y definitiva para el Sáhara Occidental. La acogida de verano es, por tanto, un gesto de solidaridad concreta, pero también un recordatorio de una descolonización pendiente que sigue condicionando la vida de miles de familias saharauis.

Fuente: DEIA / Río de Oro

LA LECTURA DEL OBSERVADOR | Nacieron después del alto el fuego… y hoy siguen viviendo el mismo conflicto

Generaciones saharauis nacieron después del alto el fuego de 1991 y siguen creciendo alrededor del mismo conflicto sin resolver.

Hay jóvenes saharauis que nacieron años después del alto el fuego de 1991 y que, sin embargo, han crecido escuchando exactamente las mismas palabras que escucharon sus padres: referéndum, espera, Naciones Unidas, negociaciones, promesas, bloqueo. Para toda una generación, el conflicto del Sáhara Occidental no es un episodio del pasado, sino una realidad que siempre ha estado ahí.

Muchos de ellos crecieron en los campamentos de refugiados, otros bajo ocupación marroquí y otros lejos de su tierra, en la diáspora. Han aprendido desde pequeños nombres como Gdeim Izik, Smara, Tinduf o MINURSO con una normalidad que en cualquier otro lugar del mundo resultaría difícil de imaginar. Y aun así, han seguido estudiando, creando, escribiendo, cantando o intentando construir un futuro en medio de una espera que ya dura más de medio siglo.

La imagen de la infancia saharaui ha aparecido muchas veces asociada únicamente a la ayuda humanitaria o al exilio. Pero existe también otra realidad menos visible: la de generaciones enteras que han crecido entre memoria, resistencia cotidiana y una extraña sensación de tiempo detenido.

Quizá una de las mayores paradojas del conflicto saharaui sea precisamente esa: mientras el mundo cambia constantemente, miles de jóvenes saharauis siguen creciendo alrededor de un proceso de descolonización que Naciones Unidas todavía considera pendiente desde hace décadas.

Y, sin embargo, pese al cansancio, el silencio y las promesas incumplidas, la cuestión saharaui sigue pasando de generación en generación. Como una memoria compartida. Como una identidad. Como una historia que todavía espera una solución.

EL OBSERVADOR SAHARAUI