Naciones Unidas ha iniciado el proceso de liquidación de la MINURSO después de que el Consejo de Seguridad no consiguiera renovar su mandato. La misión, establecida en 1991 para organizar un referéndum de autodeterminación que nunca llegó a celebrarse, deja de operar mientras la ONU advierte del riesgo de una escalada militar y mantiene su compromiso con una solución política.

La retirada de la MINURSO supone el desmantelamiento de una estructura internacional que permanecía desplegada en el Sáhara Occidental desde hace 35 años. Según los datos difundidos por Noticias ONU, la misión tenía su sede en El Aaiún y mantenía nueve emplazamientos operativos, cuatro al oeste del muro militar marroquí y cinco al este, además de una oficina de enlace en Tinduf. Su personal, integrado por unos 200 efectivos civiles y militares procedentes de más de 35 países, desempeñaba tareas de observación y contaba también con capacidades especializadas relacionadas con las minas.

El proceso de liquidación estará dirigido por un equipo reducido bajo la supervisión del Departamento de Apoyo Operacional de Naciones Unidas. Incluirá la retirada de personal, la devolución de equipos aportados por los países participantes y la disposición de los bienes de la organización. Pero el alcance del cierre supera estas operaciones materiales: la desaparición de los puestos de observación deja sin continuidad una presencia internacional que había contribuido a vigilar la situación militar sobre el terreno, en un contexto marcado por la reanudación de las hostilidades en 2020.

António Guterres ha pedido máxima moderación a las partes ante el peligro de una intensificación de los enfrentamientos y ha recordado que el final de la misión no anula el derecho inalienable del pueblo saharaui a la libre determinación. Naciones Unidas continuará sus esfuerzos diplomáticos a través del enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura. La desaparición de la MINURSO plantea, sin embargo, una cuestión inmediata: cómo mantener la capacidad de prevención y seguimiento de la situación cuando ya no existe la misión internacional encargada de observarla.

La información difundida por la propia ONU recuerda también el origen de la MINURSO: fue creada mediante la Resolución 690 de 1991 para aplicar las propuestas de arreglo aceptadas por Marruecos y el Frente POLISARIO, que contemplaban un referéndum entre la independencia y la integración con Marruecos. Treinta y cinco años después, la misión termina sin haber cumplido ese objetivo. El derecho de autodeterminación permanece reconocido, pero Naciones Unidas deberá afrontar una nueva etapa sin el instrumento que estableció para contribuir a hacerlo efectivo.

Fuente: Noticias ONU, 1 de noviembre de 2026. «Sáhara Occidental: La ONU reafirma su compromiso con una solución pacífica tras el fin de la misión de paz MINURSO».