En sus redes sociales han compartido un emotivo vídeo con un breve repaso de una de sus últimas visitas a uno de los campamentos
Entre Dunas vuelve un curso más al trabajo. La Asociación creada hace más de cinco años por jóvenes tiene como objetivo principal la ayuda humanitaria a los Campamentos de Refugiados Saharauis, con mayor hincapié en la educación de los más pequeños como en sus necesidades básicas.
Hace unos días, a través de sus perfiles en las diferentes redes sociales, anunciaron que estaban de vuelta. Lo hicieron con un emotivo vídeo donde hacían un breve repaso de una de sus últimas visitas a uno de los campamentos ubicados en Tindouf, Argelia.
RECOGIDA DE MATERIAL
En este sentido, la primera de las acciones que están llevando a cabo, es la recogida de batas blancas para el profesorado de los campamentos. Tal y como destacan en una publicación realizada a través de sus redes sociales, es una de las principales demandas que tienen.
Por ello, hacen un llamamiento para que todas aquellas personas que tengan esta indumentaria y no la vayan a utilizar, y que esté en buen estado, se las hagan llegar para enviar hasta los campamentos.
CONTACTO
Para ponerse en contacto con ellos, ya sea para formar parte de la asociación colaborando, o para conseguir información, puede ponerse en contacto con Entre Dunas a través de sus perfiles en Facebook e Instagram @entre_dunas, o a través del correo electrónico entredunas25@gmail.com.
La APC ha firmado con convenio con la Unión de Periodistas y Escritores Saharauis y la Federación Al Huriya; se busca difundir la realidad del pueblo saharaui y su lucha.
La Asociación de la Prensa de Cádiz (APC) ha firmado un convenio de colaboración con la Unión de Periodistas y Escritores Saharauis (UPES) y la Federación Al Huriya que agrupa al conjunto de asociaciones gaditanas creadas con el objetivo de dar visibilidad y difusión a la causa saharaui.
Los tres colectivos se unen para dar a conocer la realidad del pueblo saharaui, su lucha y sus problemas cotidianos. Desde la APC se establecen así los lazos necesarios para conocer un poco más de cerca a un pueblo abandonado por el Estado español que lleva prácticamente medio siglo viviendo en el exilio, “y que merece la atención de la comunidad internacional”, se remarca en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
En este sentido, la Asociación de la Prensa ha puesto a disposición de estos colectivos todas las herramientas de comunicación “para difundir la guerra que allí se vive y que no aparece en los medios occidentales”.
Los periodistas gaditanos se suman así a esta lucha para que se respeten los Derechos Humanos y el Derecho Internacional. La entidad periodística, insiste, colaborará “en las tareas de dar visibilidad al conflicto para que no caiga en el olvido, así como participará en los proyectos culturales que mantienen las entidades conveniadas”.
ESPAÑA SE DESENTIENDE
No hay que olvidar que el Sáhara Occidental llegó a ser la provincia número 53 de España, hasta que a principios de 1976 dejó a su suerte este territorio norteafricano que ocupaba desde 1884.
Desde que España abandonara esta zona semidesértica, vive sumida en la guerra entre Marruecos y el Frente Polisario. La ocupación marroquí y el cruento enfrentamiento ha provocado que casi la mitad de la población del Sáhara Occidental, 180.000 personas, malviva en los campamentos para refugiados situados en Tinduf, Argelia.
Releo a Eduardo Galeano en su Espejos recordando los muros que se levantaron por todo el mundo, los que cayeron, como el de Berlín, y aquellos de los que no se habla tanto y siguen en pie como el de Cisjordania o las alambradas de Ceuta y Melilla, por no citar el que se levanta y crece en la frontera entre México y EEUU. Poco se habla de ellos…”Y nada, nada de nada, se habla del Muro de Marruecos, que desde hace veinte años perpetúa la ocupación marroquí del Sahara Occidental. Este muro, minado de punta a punta y de punta a punta vigilado por miles de soldados, mide sesenta veces más que el Muro de Berlín. ¿Por qué será que hay muros tan altisonantes y muros tan mudos? ¿Será por los muros de la incomunicación, que los grandes medios de comunicación construyen cada día?”
Ante este muro de comunicación, del que tanto hablamos los defensores de la causa saharaui y que no somos capaces de derribar por mucho que chillemos y por muchas piedras que arrojemos, no nos queda otra que actuar como dice Dostoyevski en Memorias del subsuelo, o sea, no podremos romper ese muro con la cabeza, ya que nuestras fuerzas no bastan para ello; pero nos negamos a humillarnos ante ese obstáculo por la única razón de que sea un muro y nosotros no tengamos fuerzas para derribarlo. Y aquí reside, creo yo, la manera en que la causa saharaui, su cultura, su modo de pasar como pueblo por la historia, contribuye de forma poderosa a la cultura universal. Su pacto con la dignidad hace más débil al enemigo, su compromiso con la legalidad le rearma de razón cada vez con más claridad, su resistencia en la adversidad le retroalimenta de energía para seguir resistiendo, y aunque parece que el tiempo corre en su contra, hay ya síntomas de deterioro en esos muros, tanto en el físico, en el de los 2720 kilómetros sembrados de minas, como en el de la información, al que le están empezando a salir serias grietas, especialmente en las redes sociales, y es que, claro, el cemento con el que está construido no es de buena calidad (los intereses económicos ocultos y la mentira no hacen buena mezcla) y en cuanto se rasca un poco con la acción de la verdad y la legalidad, comienza a desmoronarse, a pesar, cierto es, de los continuos lavados de cara con que nos bombardean desde diferentes medios, tanto públicos como privados, especialmente en nuestro país.
En Algérie, le marché noir est la véritable bourse de change à défaut de l’ouverture de bureaux de change officiels. Ce marché, qui répond à un phénomène chaotique, ne s’aligne pas sur le marché officiel. En effet, c’est un paradoxe qui remet en cause les lois les plus fondamentales de l’économie.
Ainsi, en raison notamment de la hausse des prix du pétrole et de l’augmentation des réserves de change en Algérie, le dinar algérien (DZD) a connu une hausse sur le marché officiel. Ce dimanche 1er octobre, l’euro s’échange à 154,5 dinars alors qu’il s’échangeait à 149 dinars y a quelques semaines. Par rapport au dollar, le dinar a également connu une nette hausse. Le dollar (USD) vaut 137,16 dinars alors qu’il s’échangeait à plus de 140 dinars y a quelques semaines.
Ce réveil du dinar sur le marché officiel n’est cependant pas suivi sur le marché noir ; au contraire. Les devises européennes et étasuniennes ont flambé ces derniers temps, battant de nouveaux records1. Ce dimanche toujours, l’euro s’échange à 228,5 dinars à l’achat et 230,5 dinars à la vente chez les cambistes, notamment ceux du marché emblématique du square Port-Saïd à Alger. Le dollar américain connaît également la même tendance et s’échange à 210,4 dinars à l’achat et 210,5 dinars à la vente.
En los campamentos de refugiados saharauis también comienza un nuevo curso escolar, tanto en las escuelas de las dairas, como en las cinco bibliotecas Bubisher, una en cada wilaya. Un curso más, otro curso, continuidad de los anteriores, tras un periodo vacacional. Un curso más en el que no se parte de cero, lo que no significa que no puedan plantearse retos nuevos, pero que, en principio, invita a renovar los empeños que se han ido cumpliendo a lo largo de los 15 años, que el Proyecto Bubisher de Bibliobuses y Bibliotecas en los campamentos, tiene de existencia. No son pocos, los retos, claro, pero todos han llegado a estar lo suficientemente encauzados y afianzados, como para haber ido atendiendo y, siempre, resolviendo las incidencias de distintas índoles, que en cada momento se iban, y se irán, presentando, bien se tratara de cambios personales en los responsables diarios de los diferentes cometidos a llevar a cabo; bien respecto de la participación de un voluntariado, que el tiempo de pandemia alteró; bien en relación con la necesidad -al menos, conveniencia, de la concurrencias de nuevos socios, que contribuyan a que los retos, renovados curso a curso se resuelvan con la rapidez y eficacia deseadas.
La gozosa novedad de que el nuevo curso se abra con una nueva biblioteca abierta, la quinta, la de la wilaya El Aaiún, tampoco supone un partir de cero, en términos absolutos. Sí, en términos relativos, por cuanto es preciso seleccionar y formar a nuevos responsables de las funciones a desarrollar en ella. Esa novedad se afrontará con todo en bagaje de experiencia acumulada, desde que, en su día, se abrió la primera biblioteca Bubisher en la wilaya Smara, donde si se partió de cero. O casi.