Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de Naciones Unidas, aclara que el enviado personal sigue desempeñando sus funciones desde Bruselas. La desaparición de la misión sobre el terreno no supone el final de los esfuerzos diplomáticos de la ONU ni del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.

Staffan de Mistura continúa ejerciendo sus funciones como enviado personal del secretario general de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental, pese a la desaparición de la MINURSO. Así lo confirmó Stéphane Dujarric durante la rueda de prensa del 5 de noviembre en Nueva York, cuando un periodista preguntó expresamente si el diplomático seguía trabajando después de que la misión de Naciones Unidas iniciara su proceso de liquidación. Dujarric respondió que De Mistura continúa su labor desde Bruselas y recordó que los enviados personales son nombrados directamente por el secretario general.

La aclaración resulta importante en un momento en que Marruecos ha presentado el fin de la MINURSO como el cierre de una etapa de la presencia internacional en el territorio. Naciones Unidas distingue entre la misión de mantenimiento de la paz, cuyo mandato expiró el 31 de octubre, y la mediación política, que permanece abierta. El propio secretario general, António Guterres, ya había señalado el 1 de noviembre que la desaparición de la MINURSO no anulaba el derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación.

Durante la misma comparecencia, un periodista preguntó qué funciones podría desempeñar De Mistura sin la misión sobre el terreno y si su mandato terminaría con el del actual secretario general. Dujarric reiteró el compromiso de Naciones Unidas de apoyar a las partes en la búsqueda de una solución política mutuamente aceptable que contemple la autodeterminación del pueblo saharaui. Sobre la continuidad del enviado bajo el próximo secretario general, evitó anticipar decisiones que corresponderán a la futura dirección de la organización.

La declaración confirma que el cierre de la MINURSO no equivale a la desaparición del proceso político de Naciones Unidas sobre el Sáhara Occidental. La mediación continúa, aunque sin el instrumento internacional de observación que permaneció desplegado durante 35 años. La cuestión inmediata es cómo podrá desarrollarse esa labor diplomática en una nueva etapa marcada por la retirada de la misión y la persistencia de posiciones enfrentadas sobre el futuro del territorio.

Fuente: Naciones Unidas, rueda de prensa de Stéphane Dujarric, 5 de noviembre de 2026.